En un contexto donde el fútbol profesional se debate entre el espectáculo y el negocio, surge en el ámbito local un proyecto que prioriza los valores colectivos. Norita Fútbol Club, un equipo de mujeres y disidencias, se constituye como un espacio que homenajea a Nora Cortiñas y promueve la memoria y la inclusión.
Mientras el fútbol a nivel global evoluciona hacia formatos más comerciales y mediáticos, en los barrios y clubes de base se mantiene viva la esencia del juego como hecho social. Un ejemplo de esto es la creación de Norita Fútbol Club, un equipo que nació en 2017 de la mano de un grupo de militantes políticas que buscaban fortalecer lazos a través del deporte.
El club, que se constituyó oficialmente en 2022, está integrado por mujeres y disidencias y lleva su nombre en homenaje a Nora Cortiñas, cofundadora de Madres de Plaza de Mayo y referente de los derechos humanos. «Es un club de fútbol que pretende acercar una nueva forma de entender el fútbol y de jugarlo, desde una perspectiva feminista», explicó Tamara Haber, presidenta y jugadora del equipo.
«Llevamos la democracia en los botines», es el lema de Norita FC, que entrena una vez por semana en la zona de Flores y participa de diversos torneos. Su camiseta celeste con una «V» naranja y el escudo con el rostro de Cortiñas simboliza la unión entre el deporte, la memoria y la lucha por la igualdad.
Haber destacó que el proyecto ve en el fútbol una herramienta de transformación social: «La exclusión sistemática durante tantos años, significó también una exclusión de un sentido cultural y social más grande del que estamos convencidas hay que transformar».
El equipo utiliza el deporte como un medio pedagógico para discutir cómo se entiende el mundo y cómo se quieren construir las relaciones entre las personas. Además de la actividad deportiva, realizan acciones como la venta de camisetas a través de Instagram para colaborar con el proyecto de convertir la Casa Norita en un museo.
Con el espíritu de lucha heredado de los movimientos sociales, Norita FC se presenta como un espacio que, desde el fútbol, busca disputar sentidos y promover la memoria, la verdad y la justicia.
