Una investigación judicial revela una trama para obtener información de la Asociación del Fútbol Argentino, con participación de exfuncionarios, empresarios y personal de inteligencia. Según peritajes, los datos habrían sido adulterados.
Una compleja investigación judicial sacó a la luz una operación dirigida contra la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Según las pesquisas, la maniobra incluyó la compra de un dispositivo de almacenamiento con información presuntamente comprometedora sobre la administración del organismo, aunque peritajes clave indicarían que dichos datos estaban adulterados.
En la trama habrían intervenido, según las fuentes consultadas, exfuncionarios públicos, empresarios y personal de la Secretaría de Inteligencia. Las reuniones para coordinar las acciones se habrían realizado en diversos puntos de la Ciudad de Buenos Aires, incluyendo oficinas en Puerto Madero y locales cercanos a dependencias oficiales.
El caso tiene como uno de sus protagonistas investigados al exministro de Justicia de la Nación, Mariano Cúneo Libarona. También se menciona la participación del empresario Guillermo Tofoni, la diputada nacional Juliana Santillán, y exautoridades de organismos como la Inspección General de Justicia (IGJ).
El contexto de este caso se enmarca en un debate más amplio sobre la participación de capitales privados en el fútbol argentino, un tema que ha sido mencionado en la agenda pública reciente. Sin embargo, la investigación se centra en los presuntos métodos irregulares empleados por este grupo, que habría actuado al margen de las autoridades superiores del gobierno nacional, según los elementos recabados.
La maniobra habría incluido, según la investigación, una serie de acciones que van desde denuncias formales ante organismos de control hasta intentos de influir en clubes de fútbol y una operación final para hacerse con material informático. El rol de los servicios de inteligencia en este último punto es uno de los aspectos más delicados que analizan los fiscales a cargo del caso.
