Una empresa de Villa Devoto, proveedora de marcas internacionales, inició un proceso de concurso preventivo, citando presiones competitivas y costos crecientes.
Una empresa textil con sede en Villa Devoto, que hasta hace poco era fabricante local para las marcas Reebok y Kappa, anunció la solicitud de un concurso preventivo. La compañía, que había logrado un contrato con la licenciataria Distrinando S.A. entre 2022 y 2025, enfrenta dificultades tras la finalización de ese acuerdo y la caída del consumo.
Según consta en presentaciones judiciales, la firma señaló una «competencia» intensa en el mercado, mencionando la presencia de actores que comercializarían por debajo de sus costos. Asimismo, hizo referencia a los aumentos en los precios de insumos, tarifas de energía, cargas salariales e impuestos como factores que complicaron su situación financiera.
En este contexto, el pasado 14 de julio la Justicia comercial dispuso dos embargos sobre las cuentas bancarias de la empresa por un monto total de 130 millones de pesos, montos que permanecen pendientes de pago.
