Especialistas económicos estiman que el índice de precios de abril se ubicaría más cerca del 2%, interrumpiendo una racha alcista de diez meses. Señalan, sin embargo, preocupación por la caída en la actividad económica y el consumo.
Economistas y consultoras anticipan una reducción en la tasa de inflación para el mes de abril, situándola en niveles más cercanos al 2% que al 3%, según informaron en distintos medios nacionales. Esta proyección rompería una racha de diez meses de incrementos consecutivos.
Marina Dal Poggetto, directora de EcoGo, explicó que el dato de abril «viene con una carga menor de arrastre y una estabilidad más marcada en alimentos». Por su parte, el consultor Salvador Di Stéfano coincidió en que el índice será menor al de marzo, mes que consideró «estacionalmente complejo» por ajustes en rubros como educación. Ambos advirtieron que los precios regulados presionaron en meses anteriores, pero no se repetiría en abril.
No obstante, los analistas plantearon desafíos de fondo. Dal Poggetto señaló que el principal reto es transformar esta baja puntual en un proceso de desinflación permanente, que no dependa exclusivamente de un tipo de cambio rezagado. La caída en las ventas, indicó, actúa como un freno a los aumentos, pero genera dudas sobre el margen para una reactivación necesaria.
En este contexto, el economista Ricardo Arriazu recomendó al gobierno nacional la adopción de políticas activas de compensación, como la Asignación Universal por Hijo (AUH), seguros de desempleo y obra pública focalizada. Alertó que en el actual proceso económico «la destrucción es más rápida que la creación», destacando que los sectores que crecen (energía, minería, agricultura) son intensivos en divisas pero no en mano de obra, mientras que los que se contraen (industria, construcción, comercio) son los grandes empleadores.
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) señaló que el ajuste económico tuvo un impacto geográfico diferenciado, con el conurbano bonaerense como la zona más afectada. Según el estudio, la desocupación en esa región trepó al 9,5% en el cuarto trimestre de 2025, dos puntos por encima del total nacional, con una pérdida de 96.243 puestos de trabajo registrados. Los salarios de los trabajadores registrados privados del Gran Buenos Aires están entre los que más poder adquisitivo perdieron a nivel país.
Los datos de consumo también reflejan la contracción. El INDEC midió una caída del 5,1% en las ventas de supermercados. En el caso específico de la carne, producto clave en la canasta familiar, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) reportó que los cortes que más aumentaron en marzo fueron la picada común (20,4%), la carnaza común (17,7%) y la falda (13,4%). Según la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (CICCRA), el consumo total de carne en el primer trimestre fue de 512 mil toneladas, un 10% menos que en el mismo período del año pasado, con un promedio anual de 47,3 kilos por habitante, el nivel más bajo en más de dos décadas.
