La institución cultural rosarina inaugura su temporada 2024 con una producción original de la ópera de Puccini, ambientada en la década de 1960, buscando acercar el género a nuevos públicos.
El Teatro El Círculo de Rosario inaugura su temporada 2024 con una «puesta única y renovada» de «La Bohème», la icónica ópera de Giácomo Puccini. Esta nueva producción, realizada por un elenco y equipo técnico de todo el país con protagonismo local, se enmarca en la celebración del 120º aniversario de la institución.
Tras una función extraordinaria el domingo pasado, las próximas presentaciones serán para abonados el jueves 25 de abril, a las 20, y para todo público el sábado 27, a la misma hora. El elenco está integrado por la soprano rosarina Daniela Ratti (Mimí), el tenor tucumano Iván Vega (Rodolfo), los barítonos Cristian Maldonado (Marcello) e Ismael Barrile (Schaunard), la soprano Patricia Villanova (Musetta) y los bajos Augusto Nureña y Roman Coccalotto (Colline). Los acompañarán el Coro de la Ópera de Rosario, dirigido por Horacio Castillo, y la Orquesta Sinfónica Provincial de Rosario, bajo la dirección musical del maestro Javier Mas.
«La Bohème», ópera en cuatro actos basada en «Escenas de la vida bohemia» de Henri Murger, es una de las obras más populares del género a nivel internacional. En esta reposición, la directora escénica Carolina Basaldúa y el escenógrafo Julián Ezquerra trasladaron la acción a la década de 1960, buscando generar una mayor cercanía con el público actual.
«Encontramos que la época original de la trama, 1840, tenía varias analogías con 1960, cuando se gesta el Mayo Francés y aparece el nuevo realismo», explicó Basaldúa. Este cambio temporal no es meramente cosmético, sino que se refleja en la dramaturgia y la propuesta escénica, mostrando tres espacios del último piso de un edificio parisino y reinterpretando a Mimí como una diseñadora de modas con su propia búsqueda estética.
Guido Martínez Carbonell, presidente del Teatro El Círculo, destacó la elección de la obra por su contenido poético y por coincidir con el año mundial Puccini, al cumplirse 100 años de su fallecimiento. «Esta puesta es única y renovada. Más allá de la excelencia de sus artistas, tiene una escenografía moderna lo que le da una vuelta de fisonomía», afirmó.
