La pandemia transformó la forma de viajar. En Santa Fe, el sector se adapta a nuevas demandas como la digitalización, el trabajo remoto y la sustentabilidad.
La pandemia marcó un antes y un después en nuestras vidas. Aquel hecho sin precedentes llevó a reflexionar sobre la urgencia de recuperar el tiempo perdido y la intención de volver a conectar con el disfrute. Quienes aman viajar, tenían viajes programados o pensaban hacerlo, debieron postergarlos o suspenderlos mientras la incertidumbre crecía, pero también el deseo de proyectar nuevos destinos.
El encierro llevó a soñar con playas, montañas, ciudades y aeropuertos. Una pregunta se imponía: ¿cómo sería el mundo post pandemia? En la historia, tras crisis importantes, se tiende a salir adelante. Un ejemplo es el baby boom posterior a la Segunda Guerra Mundial.
Durante 2022 se vieron aeropuertos colapsados, especialmente en el verano europeo, por viajes reprogramados o nuevas vacaciones. Ese año también se registró un aumento del 90% en búsquedas online que incluían la palabra “viajar”. En la mente de cada uno algo cambió: algunos que nunca habían viajado decidieron hacerlo porque ya no querían esperar. Algunos medios llamaron a esto “turismo de venganza”, un término para describir la revancha contra el confinamiento.
El 5 de mayo de 2023 la OMS declaró el fin de la emergencia sanitaria por Covid. Para entonces, el turismo nacional e internacional ya se había reactivado. Viajar hoy es un 20% más caro que antes de la pandemia, y más aún para quienes viven en Argentina. Al sacar un vuelo, se ven precios más altos y menos beneficios, pero la intención de viajar sigue presente.
La pandemia dejó un mundo más digitalizado. Ya no se viaja con papeles y vouchers: en el teléfono se tiene todo lo necesario. El objetivo es que viajar sea más ágil y fácil. Otra modalidad que tomó fuerza es el trabajo remoto, que combina viajes de placer y trabajo. Encuestas muestran que los viajeros hoy buscan flexibilidad para cancelar, sustentabilidad, viajes más relajados y destinos con naturaleza. Condiciones que no son casuales tras lo vivido.
El mundo está en constante cambio. Ante esta demanda, el sector turístico santafesino está atento a las nuevas necesidades y formas de viajar, buscando reinventarse frente a una oportunidad histórica.
