A los 89 años, tras una breve dolencia, el reconocido arquitecto Augusto Pantarotto falleció en un centro médico de Rosario. Su legado incluye obras emblemáticas y una destacada trayectoria académica y pública.
Alrededor de las 2 de la mañana de este lunes, a los 89 años, falleció Augusto Pantarotto, uno de los arquitectos más destacados de Rosario. Tras una breve dolencia, pasó sus últimas horas acompañado por familiares y amigos en un instituto médico del macrocentro de la ciudad.
Pantarotto, quien en marzo de 2025 recibió el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), fue una referencia obligada para comprender la arquitectura rosarina contemporánea. Su extensa carrera incluyó obras como el Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias de Rosario (Cema), las torres Dolfines Guaraní, el Hotel Panamericano de Buenos Aires y el Hotel Panamericano de Bariloche, entre muchas otras.
Además de su labor profesional, se desempeñó como secretario de Planeamiento de la Municipalidad de Rosario y formó parte del mítico Grupo R, que organizó el congreso «La Construcción del Pensamiento» en 1991. Su estudio, ubicado frente al parque Urquiza, fue durante más de 35 años el centro de su actividad, donde trabajó junto a su hija Gabriela y otros colaboradores.
Pantarotto recordaba con frecuencia la frase de Vitruvio: «La obra debe servir, gustar y durar», principios que guiaron su carrera. Su legado perdura en sus obras y en su contribución a la cultura arquitectónica y urbanística de la región.
