El gobernador bonaerense Axel Kicillof se prepara para confirmar su candidatura presidencial de cara a 2027, en medio de fuertes diferencias con el kirchnerismo duro que exige lealtad a la conducción de Cristina Fernández.
El gobernador Axel Kicillof está listo para confirmar el paso que lo posicionará como uno de los principales candidatos de la oposición nacional para la pelea presidencial en las elecciones ejecutivas del próximo año. Sin embargo, las diferencias con el kirchnerismo duro son grandes. Pese a que desde ambos sectores hablan de una “unidad amplia”, los cruces no cesan.
Lo sucedido en Ensenada, donde la militancia local cantó a favor de “Axel Presidente” y el gobernador acompañó con un aplauso, fue una de las primeras chispas que encendió el debate interno. El intendente Mario Secco oficializó la consigna “Kicillof 2027”, reflejando el apoyo de un sector del peronismo que busca un proyecto propio.
En tanto, el senador Sergio Berni se convirtió en la voz más crítica de esta resistencia interna. “Kicillof tiene que tomar una decisión. Si quiere ser el candidato a presidente de todo el peronismo o de un sector”, manifestó. Y advirtió: “Si no acepta la conducción estratégica, buscaremos otro candidato”.
Con este marco de fondo, Kicillof desembarcará este jueves en Córdoba para firmar convenios de colaboración y mostrarse junto a figuras locales, en un movimiento que busca posicionarlo a nivel nacional. Córdoba representa un examen de aptitud política para cualquier dirigente que pretenda gobernar la Argentina.
