Un nuevo índice de ciudades argentinas, elaborado por la consultora Enclave, ubica a Bahía Blanca en el primer puesto a nivel nacional. La medición evaluó 43 urbes del país, incluyendo a Rosario, a través de 17 indicadores agrupados en tres dimensiones.
La consultora Enclave presentó su primer índice de ciudades argentinas, en el cual Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires, obtuvo el puntaje más alto a nivel nacional con 68 puntos sobre 100. El informe evaluó 43 ciudades de las provincias de Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Buenos Aires, CABA y La Pampa.
Según el estudio, ninguna ciudad alcanzó los 70 puntos, lo que refleja los desafíos que enfrentan las urbes del país. Las diez mejores posiciones corresponden a localidades de la zona centro. En cuanto a Rosario, la ciudad santafesina no figura entre los primeros puestos del ranking general, aunque el informe no detalla su puntuación exacta.
El índice mide el desempeño urbano a partir de 17 indicadores organizados en tres dimensiones: economía, cohesión social e infraestructura. Fabio Quetglas, ex diputado nacional y socio fundador de Enclave, señaló que los resultados no son casualidad, sino “el resultado acumulado de décadas de asimetrías en la inversión pública, la infraestructura y las oportunidades económicas”.
Uno de los hallazgos destacados es la disociación entre dinamismo económico y bienestar social: Neuquén lidera en economía, mientras que Bahía Blanca encabeza en cohesión social. Rafaela, en Santa Fe, es el único caso que equilibra ambos perfiles. En seguridad, las ciudades con puntaje máximo (Bahía Blanca, Santa Rosa, Ushuaia y Goya) tienen entre 100.000 y 250.000 habitantes, lo que sugiere que ese rango poblacional favorece su gestión.
En infraestructura, solo la Ciudad Autónoma de Buenos Aires alcanzó el puntaje máximo en conectividad física. En cohesión social, que mide acceso al agua potable e informalidad urbana, ocho ciudades no obtuvieron puntaje, aunque el informe no las identifica explícitamente.
El índice no evalúa gestiones concretas ni es un informe de coyuntura; se actualizará cada semestre para monitorear evoluciones y tendencias. Quetglas explicó que la herramienta busca “funcionar como una brújula para que los gobiernos locales puedan identificar con claridad cuáles son sus déficits y cómo abordarlos”.
