El joven de 23 años aceptó un juicio abreviado por su participación en una serie de ataques ordenados desde la cárcel por Leandro «Gordo» Vilches, líder de «La Mafilia». Entre los crímenes se cuenta el asesinato por error de Micaela Gómez, de 28 años.
Osmar «Hormiga» Benítez, de 23 años, fue condenado este miércoles a 29 años y seis meses de prisión tras aceptar un procedimiento abreviado por su participación en una serie de ataques ocurridos entre mayo y junio de 2023 en Rosario. La Justicia lo halló culpable de homicidio, cinco tentativas de homicidio y pertenencia a una asociación ilícita.
De acuerdo con la investigación, Benítez actuaba bajo las órdenes de Leandro «Gordo» Vilches, quien desde la cárcel federal de Rawson comandaba la banda autodenominada «La Mafilia». Vilches habría calificado a sus subordinados como «títeres» que ejecutaban sus órdenes.
El hecho más grave ocurrió el 3 de mayo de 2023, cuando Benítez y otro cómplice dispararon contra una vivienda en el barrio Empalme Graneros. El objetivo era Yolanda N., pero los disparos alcanzaron a Micaela Gómez, de 28 años, quien murió minutos después en el Policlínico San Martín. Yolanda N. sobrevivió con una herida en una pierna.
La causa reveló que Benítez también participó en otros cinco ataques fallidos. El 7 de mayo de 2023, por orden de Vilches, irrumpió junto a otras dos personas en una vivienda de San Lorenzo y baleó a una víctima delante de su hija. En todos los casos, los disparos no lograron causar la muerte.
Benítez fue detenido el 9 de junio de 2023. En su teléfono celular, los investigadores encontraron mensajes que evidenciaban la connivencia de fuerzas de seguridad con la banda. «Pillo que va a haber allanamiento de Gendarmería», advirtió Benítez a un cómplice.
La banda «La Mafilia» estaba integrada por figuras conocidas del hampa local, como el propio Vilches —condenado en 2018 como miembro de Los Monos— y otros referentes como Lisandro «Limón» Contreras y Pablo Nicolás Camino. La organización operaba desde las cárceles provinciales y federales, generando una ola de violencia que buscaba reconfigurar el crimen organizado en Rosario.
El caso también incluye el asesinato de Daiana Becerra, pareja de un miembro de la banda asesinado semanas antes. Becerra, que había entregado su celular a la Justicia, fue citada por un recluso y asesinada a balazos el 1 de julio de 2023, horas antes de que los miembros de la banda fueran imputados.
