El tratamiento de la ley que busca prohibir la actividad de los cuidacoches fue postergado en la Cámara de Diputados de Santa Fe luego de que el Arzobispado de Rosario expresara su respaldo a los trabajadores informales y pidiera regular, en lugar de eliminar, la actividad.
Tras el encuentro del Arzobispado de Rosario con un grupo de cuidacoches, donde la Iglesia católica manifestó su apoyo, se postergó en la Cámara de Diputados de Santa Fe el tratamiento del proyecto de ley que busca prohibir por completo la actividad. La iniciativa, presentada por el senador Ciro Seisas, ya cuenta con media sanción del Senado provincial.
El proyecto debía debatirse este jueves en la Cámara baja, pero la discusión fue dilatada. Desde la Legislatura se informó que la próxima semana se recibirá a representantes de la Iglesia católica.
En cuanto a la postura del Arzobispado de Rosario, sus representantes llamaron a regular la actividad y rechazaron la prohibición. Asimismo, hicieron hincapié en acompañar a este grupo de trabajadores informales. El monseñor Eduardo Martín fue una de las voces más firmes contra la iniciativa del Ejecutivo.
La Arquidiócesis local había elevado una carta a la Cámara baja para sugerir un programa regulador, registro, políticas de inclusión y sanciones frente a las amenazas. “Penalizar estas prácticas puede implicar una forma de criminalización de la ayuda social”, subrayó la Iglesia rosarina, que elevó su propuesta alternativa para que los legisladores “escuchen otra versión, siempre con respeto, sin pelear, sino todo lo contrario”, indicó el titular de la Pastoral Social de la Iglesia, Fabián Monte.
El apoyo de la Iglesia a los cuidacoches se reafirmó este miércoles en un encuentro con referentes locales. “Todos tenemos algo para aportar en esta sociedad, aun el más pequeño”, expresó monseñor Eduardo Martín. Del encuentro participaron además el padre Fabián Monte y miembros de la comisión Diocesana de Pastoral Social. La Iglesia reafirmó su “acompañamiento a estos trabajadores informales” y renovó su “vocación” por trabajar en una “solución de los problemas que atraviesan los más vulnerables y excluidos”.
“Por eso creemos que este tipo de actividades no deben eliminarse, sino ordenarse y regularse, principalmente para identificar a quienes se aprovechan de estas situaciones, especialmente en espectáculos masivos o en inmediaciones de los estadios, donde a veces aparecen conductas vinculadas a la amenaza, la falta de respeto o la extorsión”, continuó Martín.
La ley que obtuvo media sanción en el Senado provincial el pasado 19 de mayo otorga a la policía atribuciones para actuar, pero delega en los municipios la facultad para aplicarla a través de sus propias ordenanzas. En el caso de Rosario, será el Concejo el encargado de dictar una reglamentación local. La iniciativa incorpora al Código de Convivencia de la provincia varios artículos, entre ellos sanciones para quienes, sin autorización y cuando esté prohibido por normativa local, ofrezcan espacios de estacionamiento a cambio de una retribución económica.
