Magalí Blasco aceptó su responsabilidad penal mediante un juicio abreviado y recibió una pena de 12 años de prisión efectiva por su colaboración en el homicidio de Leonardo Rodríguez, ocurrido en abril de 2023 en la zona oeste de Rosario.
Tres años después del crimen del albañil Leonardo «Nano» Rodríguez (45) en el barrio Ludueña, la Fiscalía Regional de Rosario confirmó este viernes la primera condena por el caso. La joven Magalí Blasco, de 24 años, aceptó su responsabilidad penal mediante un juicio abreviado y recibió una pena de 12 años de prisión efectiva por su colaboración con el asesino.
El juez Mariano Aliau homologó el procedimiento el jueves, cuando la defensa de Blasco y el Ministerio Público de la Acusación (MPA) propusieron una sentencia por su participación secundaria en la balacera que también provocó lesiones a otro hombre de 33 años.
Cómo fue el crimen de Leonardo Rodríguez
El albañil fallecido y Hernán O. fueron atacados un domingo a las 4 de la madrugada mientras caminaban por la calle Teniente Agneta hacia el norte. Antes de llegar a las vías del ferrocarril, un delincuente en motocicleta frenó y abrió fuego contra ellos con una pistola calibre 9 milímetros. Rodríguez murió en el acto. Hernán O. resultó con lesiones en el hombro izquierdo y la rodilla derecha y consiguió escapar hacia un pasillo cercano.
La evidencia recabada por el MPA indica que el tirador mató a Rodríguez al azar. Meses después, Francisco «Fran» Riquelme, líder de una organización narcocriminal, fue imputado como instigador del homicidio desde la cárcel de Piñero. Según la investigación, Riquelme ofreció una recompensa para los autores materiales y utilizó a un intermediario fuera de la prisión. La orden incluía disparar al voleo en el paso a nivel del barrio Ludueña y dejar un cartel con un mensaje mafioso, lo que ocurrió.
Detalles de la investigación
En julio de 2023, los fiscales Gastón Ávila y Ademar Bianchini imputaron a Riquelme y a otras cuatro personas vinculadas al caso. Una semana antes, la Justicia había dictado la prisión preventiva de Blasco bajo la figura de homicidio calificado por precio o promesa remuneratoria y agravado por el uso de arma de fuego, además de tentativa del mismo delito. En esa instancia fue considerada partícipe primaria, pero la condena se dictó por colaboración secundaria.
Los investigadores sostienen que Riquelme ordenó el asesinato en el marco de una disputa por el control de la venta de drogas en Ludueña y Empalme Graneros. El MPA estableció que Riquelme lideraba una célula de la organización comandada por Esteban Lindor Alvarado, rival de la banda de Matías César, Julián Aguirre y Mauro Gerez, asociada a Los Monos.
El objetivo del crimen era dejar un mensaje cerca de un búnker de la competencia. Según fuentes del MPA, Alexis David «Paisa» Álvarez fue el encargado de transmitir las órdenes desde Piñero y consiguió el arma con la que Eric E. disparó nueve veces. Los fiscales descubrieron que Eric E. trabajaba en una fábrica de plásticos y actuaba como sicario en su tiempo libre. Blasco lo acompañó en la moto para filmar el ataque.
Rodríguez trabajaba de lunes a viernes en Cañada de Gómez y vivía con sus padres y su hermano. Su madre, Estela, declaró al inicio de la investigación que «no tenía problemas con nadie ni lo habían amenazado».
