La cantidad de inmuebles disponibles para alquiler en Rosario pasó de 800 en diciembre de 2023 a cerca de 3.000 en la actualidad, según datos del sector inmobiliario.
Después de años de escasez, el mercado inmobiliario rosarino registra un aumento significativo en la oferta de alquileres. Según datos proporcionados por el corredor inmobiliario Andrés Gariboldi, en diciembre de 2023 había alrededor de 800 unidades disponibles en Rosario, mientras que actualmente la cifra ronda las 3.000.
Gariboldi afirmó que “la oferta se amplió” y que “hoy hay muchas unidades en el mercado”. El fenómeno se atribuye a la derogación de la antigua ley de alquileres, al nuevo esquema macroeconómico y a una rentabilidad que volvió a resultar atractiva para los propietarios.
En cuanto a la rentabilidad, Gariboldi indicó que una propiedad destinada a alquiler genera actualmente una renta cercana al 5% anual en dólares, muy por encima del 2% al 2,4% registrado durante la vigencia de la anterior ley. “Comprás una unidad de 80 mil dólares y tenés una renta aproximada de 450 mil pesos mensuales”, ejemplificó.
El vicepresidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Rosario, José Ellena, sostuvo que tras la derogación de la ley “ingresó al mercado una gran cantidad de inmuebles que estaban retenidos en ofrecimiento producto de las condiciones poco ventajosas que regían”. Ellena añadió que la propiedad “puede volver a ser un bien capitalizable”.
En el segmento de compraventa de propiedades usadas, Gariboldi señaló que existe una brecha de entre 30% y 35% entre el valor de las propiedades usadas y las nuevas, cuando históricamente esa diferencia era del 10% al 15%. Ellena advirtió que “quien necesita vender sabe que si lo alquila, directamente lo deja fuera de mercado”.
Los tiempos de ocupación también se modificaron. Gariboldi afirmó que “antes en una semana estaba alquilado. Hoy el plazo promedio es de 90 días”. El excoordinador del departamento de Estadísticas del Cocir, Alejandro Bassini, aseguró que el mercado atraviesa “un cambio de paradigma” y que “no pasan menos de 30, 60 o 90 días entre que se va un inquilino y entra otro”.
Bassini agregó que el ingreso por alquiler pasó a ser necesario para cubrir gastos corrientes. “Hoy la renta del alquiler se usa para pagar la tarjeta, la prepaga, el supermercado. Entonces hay propietarios que prefieren bajar un poco el valor antes que tener el inmueble vacío dos meses”, concluyó.
