El director ejecutivo de la Cámara de Centros de Inspección Vehicular (CCIV) en Santa Fe, Carlos López, detalló el funcionamiento de la Revisión Técnica Obligatoria en la provincia, su costo de 75 mil pesos, las frecuencias según la antigüedad del vehículo y las anomalías más reiteradas detectadas en los controles.
En Santa Fe, la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) tiene un costo de 75 mil pesos, precio único fijado por la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) para los 28 centros de inspección vehicular de la provincia. Así lo informó Carlos López, director ejecutivo de la Cámara de Centros de Inspección Vehicular (CCIV) en Santa Fe, en declaraciones a La Capital.
López explicó que la frecuencia de revisión depende de la edad del vehículo: la primera inspección se realiza a los 3 años, la segunda y la tercera cada 2 años, y a partir de los 7 años cumplidos, la revisión es anual. Cada control tiene una demora estimada de entre 15 y 20 minutos.
Según López, en las primeras inspecciones a los 3 años, entre 7 y 8 de cada 10 vehículos presentan anomalías. “Cada anomalía que uno detecta, fundamentalmente las graves, son las que previenen los accidentes”, afirmó.
En cuanto a la afluencia de revisiones, López sostuvo que no se ha reducido, sino que se mantuvo o aumentó levemente. No obstante, señaló un incremento en los rechazos y condicionales: los rechazos alcanzaron cerca del 7% (el doble que antes) y los condicionales entre el 20 y 22%. El resto de los vehículos resultaron aprobados.
Las fallas más reiteradas, según López, se dan en neumáticos, luces, tren delantero, frenos y amortiguadores. El control abarca más de 300 puntos, aplicando el manual de procedimientos de la APSV.
López afirmó que según el Instituto de Seguridad Vial y Educación Vial (ISEV), entre el 22 y el 25% de los accidentes están relacionados con la seguridad vehicular. “Nosotros salvamos vidas previniendo accidentes en la calle que son más comunes de lo que uno cree”, declaró.
Respecto al costo, López lo comparó con “medio tanque de nafta” y destacó que la RTO ofrece un diagnóstico independiente e imparcial, a diferencia de talleres mecánicos o concesionarios. “La inspección no es algo de lo que haya que desconfiar, sino que hay que familiarizarse e incorporarlo en la cultura de cada uno”, concluyó.
