Gloria Romero, madre de Cecilia Strzyzowski, afirmó que a tres años del crimen aún no se le han entregado los restos de su hija debido a que las condenas a prisión perpetua no están firmes por apelaciones de las defensas.
La madre de Cecilia Strzyzowski, la joven asesinada y desaparecida por el Clan Sena en junio de 2023, manifestó que a tres años del femicidio todavía no recibió los restos de su hija. Gloria Romero confirmó que la sentencia no quedó firme porque las defensas apelaron las condenas a prisión perpetua contra César Sena, declarado autor del delito de homicidio agravado por el vínculo y violencia de género, y contra sus padres Emerenciano y Marcela Acuña, declarados partícipes necesarios.
La apelación se encuentra en la Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia. Romero declaró: «Hasta que esté la sentencia firme lo que queda de mi hija sigue en un sobre quién sabe dónde. Es una locura, ya son tres años y yo no tengo lugar para llevar una flor». Agregó: «Para la familia de la víctima es terrible el proceso. Hay un Estado garantista. Me voy a morir y no voy a poder despedir a mi hija».
Romero negó haber recibido amenazas tras el veredicto dictado por la jueza Dolly Fernández el 10 de febrero, aunque la Justicia le retiró la custodia. Sostuvo: «Dejarán pasar un tiempo y seguro tendré algún intento de robo o algo. Eso ya lo tengo aceptado desde el día que salí a enfrentarlo, sabía que tenía más posibilidades de que me maten a encontrar a mi hija».
Gustavo Obregón recibió cuatro años y diez meses de prisión por encubrimiento agravado; Fabiana Cecilia González fue condenada a cinco años de cárcel efectiva por encubrimiento simple; y Gustavo Melgarejo recibió dos años y diez meses por el mismo delito, además de reglas de conducta por tres años (prohibición de consumir alcohol y drogas, no cometer nuevos delitos y fijar domicilio). Griselda Reinoso fue absuelta de encubrimiento agravado por unanimidad del jurado popular a mediados de noviembre.
Cecilia Strzyzowski fue vista por última vez el 2 de junio de 2023, cuando ingresó a una vivienda de la familia Sena en las afueras de Resistencia y no salió, según cámaras de seguridad. Aunque el cuerpo no apareció, los fiscales reunieron pruebas para establecer que fue asesinada, descuartizada y carbonizada, y que sus restos fueron esparcidos en una zona aledaña a la propiedad de sus suegros. El caso fue considerado el más impactante en la historia de la provincia de Chaco y alcanzó repercusión nacional, además de exponer vínculos entre los condenados y miembros del poder político chaqueño.
