La Cámara de Diputados de Santa Fe aprobó un proyecto para regular y sancionar a los cuidacoches, pero el bloque que integra el diputado Carlos del Frade votó en contra. El expediente deberá regresar al Senado tras modificaciones.
La Cámara de Diputados de Santa Fe aprobó este jueves el proyecto que busca regular y sancionar la actividad de los denominados cuidacoches o «trapitos». Introdujo modificaciones sustanciales respecto de la iniciativa que había recibido media sanción del Senado, por lo que el expediente deberá regresar a la Cámara Alta.
El bloque que integra el diputado Carlos del Frade (Frente Amplio por la Soberanía) votó en rechazo a la iniciativa. “Buscan combatir pobres y no pobreza”, declaró Del Frade.
En su discurso, el legislador afirmó: “En la dictadura se ponía un tapial para que no se vea barrio Las Flores y no se vean las villas miserias, tapar la pobreza como si así se resolviera el tema”.
Luego detalló la situación de los cuidacoches en la provincia. Según sus datos, hay:
- En Rosario, 754 cuidacoches sobre un millón de habitantes
- En Santa Fe, 475 sobre 500 mil habitantes
- Villa Gobernador Gálvez, 20 cuidacoches sobre 93 mil habitantes
- Rafaela: 100 cuidacoches sobre 121 mil habitantes
- Reconquista: 67 sobre 84 mil habitantes
- Santo Tomé: 12 cuidacoches sobre 75 mil habitantes
En conclusión, sostuvo que hay 1.428 cuidacoches en seis ciudades que concentran a un millón 900 mil personas y “nos quieren hacer creer que el problema en Santa Fe son 1.428 personas que piden plata porque necesitan ingresos”.
Para el legislador: “Se busca ingresos de donde se puede y con lo que se puede porque además hay un viejo principio de la mitología urbana de que hay rebuscarse la vida en la calle que es de todos. Y como la calle es de todos se va a la calle a buscar el mango que falta”.
En ese sentido, cuestionó: “Hay 1.428 personas que necesitan trabajo pero el asunto es prohibirlas, perseguirlas”.
También abordó la realización de la actividad afuera de las canchas de fútbol los días de partido o espectáculos: “Después el problema viene cuando en los municipios quieren ver cómo se controla a las personas que se definen como cuidacoches en las canchas de fútbol cuando todo el mundo sabe que los que manejan los negocios de los cuidacoches alrededor de las canchas de fútbol son las barras en complicidad con los nichos corruptos de la policía provincial”.
“La policía jamás le da bolilla al pedido que pueda hacer un buen funcionario municipal. Está arreglado con las barras de Newell’s, Central, Unión y Colón. Es un negocio feudal, y no es violencia, es negocio amado a partir del ejercicio de la violencia en donde quienes deberían estar presos, no lo están porque quienes deberían meterlos presos son parte del negocio”, criticó.
“Es fundamental ver a los que mayormente no son violentos y lo que buscan sobre todo es sobrevivir. Contrariamente a lo que sucede es que se combate y se persigue a los pobres y no a la pobreza. Bien lo dijeron los seis representantes de los municipios: las mayores denuncias vienen del centro de esas ciudades. Porque a la gente del centro les molesta la pobreza. Se llama capitalismo y tienen un odio de clase fundamental. Es una mirada clasista”, evaluó.
Seguidamente, se preguntó: “¿Para qué va a servir esto, adónde van a parar incluso aquellas personas que delinquen? A la cárcel. Y cuando los lleven ¿vamos a tener una mejor sociedad? No la vamos a tener”.
Al final de su discurso en la Legislatura, Del Frade recordó que en 2026 en Santa Fe hay 600 mil personas pobres solamente entre el Gran Santa Fe y el Gran Rosario y con exportación de 16 mil millones de dólares todos los años. “Es una provincia injusta con concentración de riqueza y multiplicación de pobreza”, planteó.
