El oficialismo provincial reconoce que el texto aún no está maduro y prioriza el debate interno. Las conversaciones continúan en la Legislatura.
Unidos para Cambiar Santa Fe se toma tiempo para elaborar su proyecto de ley electoral. Fuentes del oficialismo indicaron que el texto “no está maduro” y que se prioriza el debate y los acuerdos al interior de la alianza.
Este miércoles se realizaron conversaciones informales entre representantes del radicalismo. Este jueves la ronda de consultas continuó con legisladores de la coalición que integran la Unión Cívica Radical (UCR), el Partido Socialista (PS), el PRO, el javkinismo, UNO y otras fuerzas sin representación legislativa.
Los partidos con mayor peso en la negociación son el radicalismo y el socialismo. El primero es la fuerza del gobernador, controla el Senado y tiene mayor anclaje territorial. El segundo posee 14 de las 28 bancas de Unidos en la Cámara de Diputados.
Algunos referentes parlamentarios tenían expectativa de unificar un proyecto para ingresarlo este jueves en la Legislatura, pero el trámite se extenderá.
La legislación electoral es una norma compleja y sensible derivada de la reforma constitucional. En principio, hay acuerdo para mantener las primarias y la boleta única, ambos inventos santafesinos que reemplazaron la ley de lemas y fueron adoptados a nivel nacional.
Una posibilidad en discusión es modificar la boleta única para unificar categorías ejecutivas y legislativas de igual nivel en un mismo cuerpo. Por ejemplo, que gobernador y diputados se elijan juntos, al igual que intendente y concejales. También se analiza incluir la opción “lista completa” y exigir que una grilla de diputados esté acompañada por una lista de gobernador.
Otro tema es el umbral electoral para acceder al reparto de bancas, actualmente fijado en el 3% del padrón. Algunos proponen elevarlo al 4% o 5%.
Estos cambios apuntan a subir la barrera de entrada a lo que en el oficialismo llaman “los aventureros de la política” y evitar la atomización de la representación en la Cámara de Diputados. “Hace falta gobernabilidad”, señalaron miembros de la mesa chica del oficialismo.
La Constitución de 1962 otorgaba una mayoría automática a la fuerza más votada, que con la boleta única podía coincidir o no con el espacio del gobernador. Ahora las 50 bancas se distribuirán de forma proporcional.
“La idea es que sea un proyecto de Unidos y que se pueda discutir en simultáneo en las dos Cámaras con aportes de los distintos partidos”, afirmó un referente de la coalición, quien agregó: “Ni siquiera se empezó a discutir el formato de la boleta. Tenemos que ir con un esquema abierto y algunos conceptos generales y después nos sentaremos a sintetizar”.
En Unidos buscan evitar la percepción de un paquete cerrado. Tienen mayoría propia en Diputados y Senado, pero apuestan a que el proyecto cuente con acompañamiento de la oposición, en particular del peronismo. Los senadores justicialistas presentaron su propio proyecto, que propone subir el piso al 5% y mantener la boleta única por categoría.
Al interior del oficialismo descartan un cambio radical en las reglas de juego. “Todo el mundo podrá presentar una lista, habrá competencia en las primarias, algunos pasarán a las generales. No hay inventos”, sostuvieron.
