Lionel Messi convirtió tres goles en el debut de la selección argentina en las eliminatorias sudamericanas, igualando el récord de Miroslav Klose con 16 tantos en Copas del Mundo.
Lionel Messi anotó tres goles en el partido de la selección argentina, disputado en el Estadio Monumental, correspondiente a la fecha de eliminatorias sudamericanas. Con estos tantos, el futbolista alcanzó a Miroslav Klose como máximo goleador histórico en Copas del Mundo, con 16 goles. Además, se convirtió en el primer jugador en marcarle a once países distintos en mundiales: Serbia, Bosnia, Irán, Nigeria, Arabia Saudita, México, Australia, Países Bajos, Croacia, Francia y Argelia.
Previamente, Messi había superado a Ángel Labruna como el futbolista más longevo en convertir un gol para la selección argentina. También llegó a los 200 partidos con la camiseta celeste y blanca y suma encuentros para distanciarse de Lothar Matthäus en el récord de partidos jugados en mundiales, el cual superó durante la final de Qatar 2022.
El entrenador Lionel Scaloni declaró no encontrar palabras para definir al jugador. Messi jugó el partido mientras atravesaba un problema personal, según afirmó en declaraciones posteriores. “Fue una semana difícil, por una cuestión que nada tiene que ver con lo deportivo”, sostuvo. Agradeció la contención recibida por parte de sus compañeros.
Rodrigo De Paul fue otro de los destacados. Scaloni le solicitó que mantuviera su nivel de intensidad, y De Paul cumplió, generando juego por la banda derecha en la segunda mitad, especialmente cuando el equipo optó por el contragolpe.
En el aspecto defensivo, Lisandro Martínez tuvo un rendimiento destacado, aunque el equipo sufrió por los laterales. Gonzalo Montiel regresa de una lesión, mientras que Facundo Medina quedó en posición de ser habilitado en varias ocasiones, pero no fue buscado. Cristian Romero también retorna tras una lesión.
El mediocampo, con Enzo Fernández y Alexis Mac Allister, mostró funcionamiento y confianza en la posesión del balón. Thiago Almada tuvo movilidad pero le faltó claridad. Con el ingreso de Nicolás González, el esquema pasó de un 4-3-3 a un 4-4-2, con Enzo Fernández cerrándose y De Paul abierto por derecha, aprovechando espacios para el contragolpe.
Lautaro Martínez, como delantero titular, apenas generó un cabezazo. Julián Álvarez, al ingresar, aportó movilidad y presión defensiva, recuperando balones en el inicio de las jugadas. Nahuel Molina mostró un rendimiento superior al de Montiel. Nicolás Otamendi ingresó con el partido definido, en un gesto del entrenador para que volviera a portar la cinta de capitán.
El arquero Emiliano Martínez jugó con dolor y un dedo quebrado, según se informó. Atajó sin problemas, mostrando atención en remates que buscaron el primer palo. “El arco de la selección está muy bien cubierto”, señaló el cuerpo técnico.
Messi cerró la semana con tres goles y el agradecimiento a sus compañeros. “Un monstruo al que el mundo admira y todo un país disfruta”, concluyó Scaloni.
