En el partido entre Paraguay y Turquía por el Mundial 2026, el árbitro Iván Barton aplicó por primera vez la nueva normativa que sanciona a jugadores que se cubran la boca al hablar con un rival, resultando en la expulsión de Miguel Almirón.
En un hecho inédito en el Mundial 2026, el árbitro salvadoreño Iván Barton aplicó por primera vez la “ley Prestianni”, una nueva normativa que contempla sanciones disciplinarias para jugadores que se cubran la boca al hablar con un rival. La medida terminó con la expulsión de Miguel Almirón en el duelo entre Paraguay y Turquía, que finalizó 1-0 en favor del equipo dirigido por Gustavo Alfaro.
La jugada ocurrió en un momento de alta tensión cuando el mediocampista de Atlanta United se cubrió la boca al conversar con Mert Müldür. El jugador turco advirtió la situación y dio aviso al árbitro, que luego recurrió al VAR para revisar la acción, lo que derivó en la decisión de expulsión.
El episodio se produjo en un tramo caliente del encuentro disputado en San Francisco, cuando el volante de Atlanta United se tapó la boca mientras dialogaba con Mert Müldür. La acción fue advertida por el futbolista turco, quien alertó al árbitro, y posteriormente revisada por el VAR, que recomendó la expulsión.
Luego del chequeo en la cabina, el árbitro explicó la decisión final al estadio: “Luego de la revisión, el número 10 de Paraguay se cubrió la boca. Decisión final, tarjeta roja”. De esta manera, se aplicó por primera vez una normativa incorporada recientemente por la FIFA para este certamen.
El encuentro, disputado en territorio estadounidense, terminó marcando un precedente reglamentario que ya genera debate en el mundo del fútbol por el alcance de las nuevas interpretaciones disciplinarias.
La llamada “ley Prestianni” surge tras discusiones en el congreso de la FIFA en Vancouver, donde se analizaron modificaciones al reglamento para sancionar conductas consideradas inapropiadas o discriminatorias durante el juego. Según lo establecido, podrá sancionarse con tarjeta roja a los futbolistas que se tapen la boca al dirigirse a un rival, con el objetivo de evitar comportamientos que puedan encubrir expresiones ofensivas o de difícil verificación. Desde el IFAB se informó que la medida fue aprobada por unanimidad como parte de una serie de enmiendas impulsadas por la FIFA para este Mundial.
La implementación de esta regla se enmarca dentro de un conjunto más amplio de cambios que amplían la intervención del VAR. El sistema ahora puede intervenir en situaciones de gol, penales, expulsiones, confusión de identidad y errores claros en decisiones como saques de esquina. Estos ajustes buscan reducir fallos arbitrales determinantes y mejorar la precisión en las decisiones durante el desarrollo del torneo.
