El neurocirujano Leopoldo Luque declaró este martes que no tomaba decisiones en la internación domiciliaria de Diego Maradona y señaló a Nancy Forlini y Pedro Di Spagna como responsables de la parte clínica.
El neurocirujano Leopoldo Luque, exmédico de cabecera de Diego Armando Maradona, declaró este martes que “no tomaba decisiones” en la internación domiciliaria del paciente, realizada en el country San Andrés de Tigre, y apuntó contra Nancy Forlini y Pedro Di Spagna.
Luque declaró por novena vez ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, en el marco de la vigesimoprimera audiencia del juicio por la muerte del exfutbolista.
Según una fuente allegada a la investigación consultada por NA, Luque afirmó que “desconocía todo, no sabía nada y que en la parte clínica no entendía nada porque era neurocirujano”. La misma fuente calificó el testimonio como “excusas, fue muy poco creíble, una paparruchada” y agregó: “Creo que fueron manotazos de ahogado”.
El imputado sostuvo que Maradona se encontraba “lúcido” y que tenía intención de “volver a su casa” tras la operación por el hematoma subdural en la Clínica Olivos. “Nunca jamás tomé el rol de médico clínico de él, siempre lo derivé”, afirmó Luque, quien pidió la palabra tras no hacerlo en el primer debate nulo a raíz del documental “Justicia Divina”.
Luque, Di Spagna, Forlini; el psicólogo Carlos Díaz; la psiquiatra Agustina Cosachov; el enfermero Ricardo Almirón; y el coordinador de enfermería, Mariano Perroni, están acusados por el supuesto homicidio simple con dolo eventual de Maradona, delito que prevé una pena de 8 a 25 años de prisión.
Además, la enfermera Dahiana Madrid enfrentará un juicio por jurados populares, proceso demorado por un planteo de recusación contra la magistrada María Coelho.
