La administración de Javier Milei impulsa un proyecto para eliminar las elecciones primarias y permitir candidaturas múltiples en la categoría de diputados nacionales. Gobernadores y sectores opositores evalúan sus posturas ante la falta de definiciones electorales y las restricciones fiscales.
El Poder Ejecutivo Nacional presentó una propuesta para eliminar las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y, a cambio, habilitar el sistema de colectoras exclusivamente para la categoría de diputados nacionales. Según fuentes oficiales, la iniciativa busca concentrar el calendario electoral y reducir costos, aunque distintos actores políticos señalaron que beneficia al oficialismo al permitirle sumar apoyos de diversas fuerzas sin perder identidad partidaria.
Desde la oposición, dirigentes de distintos espacios manifestaron que la eliminación de las PASO favorece al partido gobernante, ya que las primarias habrían permitido a la oposición ordenar una candidatura única y, eventualmente, generar una competencia interna dentro del propio oficialismo. En ese sentido, el presidente Javier Milei declaró en 2021: “No vengo a guiar corderos, vengo a despertar leones”. La propuesta actual contrasta con esa afirmación al centralizar la definición de candidaturas.
Los gobernadores enfrentan tres escenarios complejos. En primer lugar, la caída de la recaudación nacional y provincial los obliga a realizar ajustes continuos, lo que condiciona sus negociaciones con la Casa Rosada. En segundo término, el cronograma electoral para 2027 aún no está definido; se espera que los plazos formales comiencen en junio de 2027, pero algunos distritos analizan adelantar los comicios provinciales a mayo para despegarse del escenario nacional. Por último, se desconoce la estrategia del oficialismo en las provincias: si presentará candidatos fuertes o si optará por una competencia formal sin inversión de recursos para facilitar acuerdos con legisladores dialoguistas.
En el ámbito económico, el Ministerio de Economía, liderado por Luis Caputo, mantiene una política de restricción fiscal. Entre las medidas recientes se informó el pago a empresas constructoras con bonos con vencimiento en 2038 y una deuda acumulada con empresas energéticas por subsidios al gas. Esto genera incertidumbre sobre el cumplimiento de compromisos con los gobernadores aliados en un año electoral.
El reciente nombramiento de Diego Santilli como jefe de Gabinete fue interpretado por algunos analistas como un posible relanzamiento de la gestión. Santilli, peronista de origen y con experiencia en el ámbito político, mantiene vínculos con varios gobernadores. Sin embargo, desde distintos sectores se cuestiona si el cambio de funcionario implicará una modificación en la estrategia de control de la caja fiscal y en la gestión de errores políticos no forzados, como el episodio relacionado con Manuel Adorni.
Hasta el momento, no se conocen las condiciones bajo las cuales Santilli aceptó el cargo ni las garantías que habría solicitado respecto del cumplimiento de compromisos presupuestarios. La microeconomía continúa registrando indicadores negativos, lo que añade presión sobre la nueva gestión.
