El argentino Rafael Grossi, director general de la Agencia Internacional de la Energía Atómica, no lideró el primer sondeo no vinculante para la Secretaría General de la ONU. La costarricense Rebeca Grynspan se adelantó en la votación consultiva.
El primer sondeo de votación para la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se realizó con la participación de los 15 miembros del Consejo de Seguridad. En esa consulta no vinculante, el argentino Rafael Grossi, director general de la Agencia Internacional de la Energía Atómica, no obtuvo el primer lugar. La costarricense Rebeca Grynspan avanzó en la contienda, superando a Grossi y a la chilena Michelle Bachelet.
La votación permitió a cada integrante expresar si alienta (encourage), desalienta (discourage) o no tiene opinión (no opinion) sobre cada candidato. El resultado no es definitivo ni formal para la sucesión de António Guterres, pero constituye una medición inicial.
Según las reglas no escritas de rotación por continente, el próximo Secretario General correspondería a América Latina. Además, un grupo de representantes planteó la posibilidad de que el cargo sea ocupado por primera vez por una mujer.
Joaquín Bernardis, miembro del Observatorio de Política Internacional (OPI) de la Universidad Católica de Santa Fe (UCSF), declaró en CyD Litoral que existe una “contradicción” entre la candidatura de Grossi y la posición del gobierno argentino. Señaló que conviven “un Rafael Grossi, alguien buscando posicionarse como líder de la ONU, y un Javier Milei, que incluso se ha filtrado que hasta hace unos meses Argentina le debía dinero y la cuota de miembro a la ONU”. También mencionó el retiro del país de la Organización Mundial de la Salud, algo que calificó como “muy similar a la primera presidencia de Trump”.
Bernardis agregó que “Grossi tampoco se quiere pegar demasiado al gobierno argentino por esta cuestión de la mirada que tiene Milei sobre la ONU”. El apoyo formal del gobierno argentino a la candidatura existe, pero no se observa una campaña pública intensa, similar a la postura adoptada durante el último periodo del papado de Francisco.
En relación con Bachelet, Bernardis indicó que la situación de Chile presenta similitudes. El presidente José Antonio Kast retiró el apoyo a la candidatura de Bachelet, a pesar de la tradición multilateralista del país.
