Vecinos y admiradores de Lionel Messi se acercaron a la casa de su infancia en el barrio La Bajada para dejar flores, carteles y mensajes en señal de acompañamiento, luego de que se conociera la muerte de su padre, Jorge Messi.
Rosario, Santa Fe – Desde el sábado por la mañana, cuando se conoció la noticia del fallecimiento de Jorge Messi, padre del futbolista Lionel Messi, se registró una concurrencia de personas hacia la vivienda donde el jugador pasó su infancia, ubicada en Estado de Israel al 400, en el barrio La Bajada.
En el número 409, donde aún se lee el nombre de la familia Cuccittini, abuelos maternos de Messi, se colocaron flores, carteles, camisetas de la selección argentina, banderas y dibujos. La afluencia de público incluyó a personas de distintas partes del país y del extranjero, según indicaron vecinos del lugar.
Alejandra, vecina de la cuadra, declaró a La Capital: “Vino gente de todas partes. Es inconmensurable el cariño de la gente quiere devolver”. También señaló que es difícil dimensionar “todo lo que significa para el mundo su vecinito”.
La casa es recordada como el punto de partida de la carrera de Messi, quien jugaba en las calles del barrio y luego integró las divisiones infantiles del club Abanderado Grandoli, donde su padre Jorge dirigía el baby fútbol. Jorge Messi trabajaba en la acería Acindar, en Villa Constitución, y había jugado en las divisiones inferiores de Newell’s Old Boys.
La familia Messi había solicitado privacidad durante el período en que Jorge atravesó problemas de salud. En junio, ante versiones sobre su estado, pidieron públicamente “responsabilidad, prudencia y humanidad”. Durante el sepelio, realizado de forma privada, se restringió el uso de drones en las inmediaciones, según informó el entorno.
En redes sociales, algunos medios y periodistas fueron cuestionados por intentar obtener imágenes o información sobre la ceremonia. El homenaje espontáneo en la casa de la infancia se desarrolló sin pedidos de fotos ni autógrafos, según constataron testigos.
