El gobierno provincial organizó un Comité Interministerial para coordinar la respuesta sanitaria ante la probable llegada del fenómeno climático. Las actividades comenzaron en Reconquista y continuaron en la ciudad capital.
En el marco de la probabilidad del fenómeno de El Niño, cuya manifestación se espera para los próximos meses con una mayor recurrencia de lluvias y posible aumento en el nivel de los ríos, el gobierno de Santa Fe organizó un Comité Interministerial del que participan varias reparticiones, incluida Salud.
El Ministerio de Salud constituyó un equipo de trabajo con las secretarías que lo componen para desarrollar un plan general que se presenta en las seis regiones de la provincia. El lunes la actividad se realizó en Reconquista y este miércoles en la ciudad capital.
La secretaria de Salud, Andrea Uboldi, dialogó con El Litoral sobre los detalles del plan.
Objetivos del plan
Uboldi explicó que cuando ocurren eventos climáticos se puede afectar la continuidad de los cuidados de la población, tanto en estrategias preventivas como en la respuesta asistencial o el sistema de emergencias y traslados. Sostuvo que unificar criterios, definir responsabilidades en cada región y consensuar tareas ayuda a tener un trabajo planificado.
En las reuniones, que comenzaron en Reconquista y continuarán por la provincia, se reúne a referentes de los efectores de cada región para mostrar el diseño del plan. La primera etapa involucra la preparación y capacitación. Luego se dividen los presentes en grupos para realizar ejercicios de simulación de posibles escenarios.
Ejercicios de simulación
Uboldi mencionó ejemplos de situaciones simuladas: un corte de luz en un centro de salud por 24 horas con personas electrodependientes, pacientes con diabetes o embarazos recientes; la apertura de un centro de evacuados con recursos limitados; la aparición de casos de diarrea; la seguridad del agua para consumo; y la preparación de alimentos para evitar brotes de gastroenteritis.
También se trabaja en la creación de un mapa de riesgo local para definir quiénes integran el equipo de salud, si algún integrante tiene condición de riesgo para exponerse a inundaciones y si cuentan con las vacunas al día.
Vacunación
Uboldi indicó que las vacunas prioritarias en este contexto son la antitetánica, por posibles cortes y lastimaduras, y la de Hepatitis B. Además, se revisará la antigripal y, especialmente en el equipo de Salud y Protección Civil, la vacuna del dengue. Sobre la vacuna de Hepatitis A, señaló que no se requiere actuar de urgencia por la larga incubación de la enfermedad, y que en la Argentina la incorporación al calendario ha cubierto a la población de 12 meses a 22 años.
Destacó que el registro nominalizado permite saber qué dosis le falta a cada persona con solo presentar el DNI.
Otras consideraciones prioritarias
Se evalúa la población a cargo: embarazadas con fecha de parto durante el fenómeno, posibles cesáreas, personas inmunocomprometidas en quimioterapia, pacientes en diálisis que requieren traslados semanales. Se revisa el pedido mensual de medicamentos y se puede solicitar un porcentaje mayor de reserva para cuadros frecuentes.
También se trabaja en la ubicación de sueros antiofídicos y antialacranes, y en la coordinación con municipios y comunas para identificar centros de evacuados. Se evalúa si algún centro de salud está en zona de riesgo y se buscan sitios alternativos como escuelas, espacios comunales o clubes.
Salud mental
Uboldi afirmó que el desafío para este año es el tema de salud mental. En situaciones de inundación o anegamiento, la población experimenta niveles de angustia importantes. El área de Salud Mental trabaja con un protocolo particular en la etapa preparatoria, considerando el simbolismo de la inundación de 2003 en la ciudad de Santa Fe.
Se plantea cómo trabajar la comunicación de crisis, cómo informar sin asustar y explicar que se está preparado. También se elaboran recomendaciones para la población sobre resguardo de documentos, armado de botiquines y preparación de ropa y papeles importantes.
Riesgos sanitarios
Se mencionó el riesgo de leptospirosis y la necesidad de cuidado con la administración de la pastilla que tiene un plazo de una semana. Se repasarán recomendaciones sobre agua segura, uso de pastillas potabilizadoras, kits de limpieza y desinfección posterior a inundaciones.
Según los pronósticos, no habrá un único lugar afectado, por lo que se busca generar capacidad de mando regional.
Escenarios y donaciones
Uboldi confirmó que se preparan para escenarios de máxima, media y baja intensidad, que probablemente no ocurran todos en el mismo mes. En la última inundación, el departamento afectado fue 9 de Julio (abril) y luego San Javier (julio). El escenario difiere entre ciudades grandes como Santa Fe o Rosario y localidades pequeñas, incluso para evaluar el tipo de donaciones.
Explicó que históricamente se donaba leche en polvo, pero en la inundación de 9 de Julio, cuando no había plantas potabilizadoras, lo que hacía falta era leche fluida larga vida. Las donaciones deben considerar la realidad del lugar destinatario: en ciudades con agua de red, la leche en polvo es útil; sin ese recurso, se prefiere la leche fluida.
Ánimo de los equipos
Uboldi señaló que Santa Fe amerita una atención especial por su historia, con la investigación judicial cerrada y la renovación de los equipos. En Reconquista observó entusiasmo y organización, aunque advirtió que la naturalización de estos fenómenos también es riesgosa.
El desafío es la comunicación hacia la población, especialmente para quienes no han pasado por una inundación, ya que el impacto emocional puede ser mayor. La gente está informada, pero se debe dosificar la información para que se prepare sin angustiarse, considerando que se trata de la probabilidad de un evento.
