Un informe del Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe detalla la actividad de la Policía de Investigaciones en el departamento Rosario: 220 allanamientos, 104 detenidos y secuestro de armas, municiones, celulares y estupefacientes.
Durante la primera quincena de agosto, la Policía de Investigaciones (PDI) llevó a cabo 220 allanamientos y requisas en la Región 2, lo que representa un promedio superior a 14 procedimientos diarios. Así lo informó el secretario de Gestión Institucional del Ministerio de Justicia y Seguridad de la provincia, Federico Angelini, en una conferencia de prensa.
Según el informe presentado, se detuvieron o aprehendieron 104 personas. Además, se secuestraron 14 armas de fuego, 208 municiones, 18 vehículos, 219 teléfonos celulares, 261,60 gramos de cocaína y 136,90 gramos de marihuana. Los procedimientos fueron realizados por las áreas Operativa, Trata y Dirección de Investigación Criminal Estratégica de la PDI, en coordinación con las fiscalías del Ministerio Público de la Acusación.
Angelini explicó que el trabajo contra el microtráfico busca afectar la logística y la estructura económica de las bandas que operan en los barrios. En ese sentido, el análisis de los teléfonos celulares secuestrados permite reconstruir vínculos y determinar responsabilidades dentro de las organizaciones investigadas.
“Estos números son un contundente mensaje a las organizaciones criminales: bajo ningún punto de vista van a tener un mínimo margen para joderles la vida a los rosarinos. El objetivo es claro: que los rosarinos estén en paz”, afirmó el funcionario.
Angelini también se refirió al plan de seguridad provincial: “El método de Santa Fe en materia de seguridad es una tríada: policía en la calle, control en las cárceles e investigaciones activas”. Agregó que la incorporación de tecnología como el sistema Lince, junto con el trabajo de la PDI y el MPA, permite esclarecer los delitos con mayor rapidez.
El funcionario señaló que el plan de seguridad incluye estaciones policiales, cárceles con mayores controles y reformas legislativas, y que “es un proceso que avanza por el camino correcto, aunque tenemos claro que todavía falta para consolidarlo”.
