Un pasajero santafesino del vuelo de Plus Ultra que cubría la ruta Buenos Aires-Madrid describió el descenso de emergencia sobre el Atlántico y el posterior aterrizaje en Natal, Brasil, así como las demoras en la atención a los cerca de 400 ocupantes.
Un santafesino que viajaba en el vuelo de Plus Ultra con origen en Buenos Aires y destino a Madrid relató las circunstancias del aterrizaje de emergencia ocurrido en Natal, Brasil. Según su testimonio, la aeronave descendió de 38.000 a 19.000 pies sobre el Atlántico, cerca de la costa brasileña, y luego regresó hacia el continente.
El pasajero indicó que el vuelo partió aproximadamente en horario, aunque antes del embarque los viajeros debieron esperar dos horas y quince minutos para realizar el check-in debido a que la opción virtual no estaba disponible. «Salimos más o menos a horario desde Capital. No sin antes dos horas quince minutos de cola para hacer el check-in porque no había forma de hacerlo de manera virtual», declaró.
Durante el trayecto, el pasajero percibió un cambio en la altitud y en la velocidad de la aeronave. «De pronto yo lo sentí. No hubo nada que generara pánico en la tripulación, pero yo sentí el tema del brutal descenso: de 38.000 a 19.000», afirmó. Tres minutos después, la tripulación comunicó que existía un inconveniente y que debían regresar hacia el continente. «Estuvimos una hora volando con el avión en esas condiciones», agregó. El aterrizaje en Natal se produjo aproximadamente una hora después del anuncio.
Una vez en tierra, los pasajeros permanecieron en el aeropuerto sin recibir información durante un período que el santafesino estimó en una o dos horas. Fueron trasladados en colectivos con la expectativa de ser alojados en hoteles. «Yo estuve dando vueltas cuatro horas y hasta efectivamente las 4 de la mañana nos alojaron en un hotel a algunos», relató. El vuelo transportaba cerca de 400 personas, distribuidas en distintos colectivos. «Hay gente que nunca, nunca le consiguieron hotel y que quedaron arriba del colectivo», aseguró. Sobre la situación, sostuvo: «Es un bochorno, es un verdadero escándalo».
Después de pasar la noche en Natal, los pasajeros recibieron información sobre la posibilidad de continuar el viaje. En un primer momento se indicó que otro avión podría partir hacia Madrid, pero esa opción fue descartada. Según la información recibida, el nuevo vuelo partiría durante la tarde del martes y llegaría a Madrid el miércoles por la mañana. El santafesino permanece alojado en un hotel junto a otros pasajeros a la espera de retomar el viaje.
