El empleo asalariado privado registrado acumula un año de retrocesos mensuales consecutivos, con una pérdida de 241.000 puestos desde noviembre de 2023, según un informe de la Fundación Mediterránea.
El empleo asalariado privado registrado en Argentina acumula doce meses consecutivos de caída, según el reporte de Novedades Económicas – Ieral, Fundación Mediterránea. El informe, elaborado por Laura Caullo, indica que esta secuencia es la más extensa observada en la serie disponible desde 2009.
Desde noviembre de 2023, el sistema perdió un total de 241.000 puestos de trabajo. La trayectoria muestra que el problema no fue solo la magnitud del ajuste inicial, sino la dificultad posterior para consolidar una recuperación del empleo.
Tras una fuerte contracción entre finales de 2023 y la primera mitad de 2024, el número de asalariados privados registrados se estabilizó y recuperó terreno parcialmente hasta alcanzar los 6,27 millones de trabajadores en mayo de 2025. A partir de ese mes, el indicador volvió a caer mes a mes, ubicándose en 6,13 millones en mayo de 2026, lo que implica una pérdida neta de 135.000 puestos respecto al nivel de un año atrás.
Caídas por sector
La construcción encabeza la caída porcentual con un desplome del 14,2% de sus puestos de trabajo. Le siguen minería y energía (-8,4%), industria manufacturera (-7,2%), servicios financieros (-5,7%), transporte (-4,8%), hotelería y restaurantes (-3,8%), sector inmobiliario (-2,7%), comercio (-1,1%) y servicios de electricidad, gas y agua (-0,8%).
Según el INDEC, en junio de 2026 la utilización de la capacidad instalada en la industria fue del 59,1%, lo que deja una capacidad ociosa del 40,9%.
En términos nominales, la industria manufacturera perdió aproximadamente 85.600 empleos y la construcción 62.700, sumando 148.300 puestos, lo que representa más del 61% de la pérdida total desde noviembre de 2023. El resto de las caídas nominales se distribuyen en transporte (-25.700), inmobiliario (-24.500), comercio (-13.600), hoteles y restaurantes (-10.900), finanzas (-8.600) y minería y energía (-7.900).
El sector agrícola fue la única excepción, con un incremento del 4,3% en sus puestos formales, incorporando alrededor de 13.400 trabajadores en el mismo período.
