La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) inició una investigación sobre el Cybercab, el vehículo autónomo de Tesla sin volante ni pedales, tras su entrada en servicio comercial en Austin, Texas.
La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) de Estados Unidos abrió el viernes una investigación sobre el Cybercab, el vehículo sin volante ni pedales del fabricante Tesla, destinado a servicios de taxi autónomo, que recientemente comenzó a operar comercialmente en Austin, Texas.
La investigación tiene como objetivo determinar «el proceso y los datos técnicos en los que Tesla se basó para certificar el Cybercab y los problemas inherentes», según un comunicado publicado en el sitio web del regulador.
La normativa federal exige actualmente la presencia de un volante y pedales para cualquier operación comercial vehicular, salvo exención. Tesla no ha solicitado dicha exención.
El anuncio de la NHTSA se produjo horas después de que la empresa comenzara a desplegar comercialmente el Cybercab tras un evento de lanzamiento.
Tesla ha promocionado la seguridad del vehículo y su accesibilidad para personas con discapacidad, y afirmó que el Cybercab «democratiza el transporte limpio para todos».
En Estados Unidos, los fabricantes de automóviles certifican por sí mismos que sus vehículos cumplen las normas federales. Tesla notificó a la agencia que había certificado que el Cybercab cumple todas las normas aplicables y que planea expandir el despliegue a más vehículos y ubicaciones.
Tesla comenzó a ofrecer servicio sin conductor en Austin el año pasado utilizando SUV Model Y, y se expandió a ciudades de Texas, Florida y California. Las normativas estatales obligan a muchos de esos vehículos a contar con un supervisor humano capaz de tomar el control.
Según FSD Database, con base en datos del Departamento de Vehículos Motorizados de Texas, Tesla había registrado 314 robotaxis en Texas hasta el miércoles, incluidos 45 Cybercabs.
Waymo, la filial de vehículos autónomos de Alphabet, empresa matriz de Google, ofrece servicios similares en once ciudades estadounidenses.
