Ocho integrantes de la Infantería de Marina estadounidense realizan ejercicios en Tierra del Fuego junto al Batallón de Infantería de Marina N°4, en el marco de un intercambio que la Armada sostiene desde 2017. El despliegue coincide con el plan oficial de reforzar la presencia militar en el Atlántico Sur y generó cuestionamientos sobre la falta de autorización del Congreso.
Ocho integrantes de la Infantería de Marina de Estados Unidos entrenan en Ushuaia junto al Batallón de Infantería de Marina N°4 (BIM 4) de la Armada Argentina, según confirmó la propia fuerza este martes en la Gaceta Marinera, su medio institucional.
Según la Armada, la presencia de la comitiva estadounidense responde a un intercambio de expertos que se realiza en el lugar desde 2017, sobre la base de acuerdos previos entre las conducciones navales de ambos países.
«En el contexto de este intercambio, está prevista la práctica de técnicas de baja montaña y frío extremo, con procedimientos tales como el uso de crampones, raquetas, cordadas, esquí alpino y maniobras de autodetención. También se realizan adiestramientos relacionados con técnicas de supervivencia y movilidad en este ambiente geográfico», detalló el portal oficial.
Las maniobras comenzaron a circular en redes sociales y se viralizaron. Ocurren poco después del anuncio del gobierno nacional de reforzar la presencia militar argentina en el Atlántico Sur y reactivar la construcción de la Base Naval Integrada de Ushuaia. En ese marco, el canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa, Carlos Presti, recorrieron la semana pasada el predio asignado para la obra.
La presencia de los marines en Tierra del Fuego generó cuestionamientos políticos. El intendente de Río Grande, Martín Pérez, afirmó: «La presencia de personal militar de una potencia extranjera en Tierra del Fuego es preocupante. ¿Tienen aprobación del Congreso como exige nuestra Constitución Nacional? El Poder Ejecutivo Nacional debe informar con precisión la situación denunciada por el medio Agenda Malvinas».
La Ley 25.880 exige la autorización del Poder Legislativo para permitir el ingreso de tropas extranjeras al país, en sintonía con el artículo 75 inciso 28 de la Constitución Nacional. La norma establece que el Poder Ejecutivo debe solicitar al Congreso la autorización para permitir la introducción de tropas extranjeras en el territorio de la Nación y la salida de fuerzas nacionales fuera de él.
Durante el actual gobierno de Javier Milei, la Argentina ya realizó ejercicios combinados con fuerzas estadounidenses sin aprobación legislativa previa, mediante decretos de necesidad y urgencia. En septiembre de 2025, el DNU 697/2025 autorizó las prácticas del ejercicio «Tridente»; en abril de 2026, el DNU 264/2026 avaló la maniobra «Daga Atlántica» y el paso de navíos norteamericanos por la Zona Económica Exclusiva. En esta oportunidad, la Armada no informó ningún decreto específico asociado al adiestramiento.
El operativo se suma a las compras de equipamiento concretadas durante las administraciones estadounidenses de Joe Biden y Donald Trump, entre las que se destacan los 24 aviones F-16 adquiridos a Dinamarca —de los cuales ya llegaron seis—, además del interés oficial por incorporar vehículos blindados y helicópteros Black Hawk.
