El equipo rosarino mantiene el invicto como local, con dos empates ante Boca y Vélez, y acumula cerca del 50 por ciento de los puntos en disputa.
Newell’s Old Boys atraviesa la recta final del torneo con un registro que incluye el invicto como local y una serie sin derrotas como visitante. En condición de local, el equipo ganó la mayoría de sus partidos, con excepción de dos empates ante Boca y Vélez, equipos que ocupan posiciones destacadas en la tabla.
Con casi el 50 por ciento de los puntos alcanzados, el balance parcial del equipo es positivo en términos numéricos. Sin embargo, ese rendimiento no le permite ingresar a la fase final del torneo ni disputar el protagonismo en la parte alta de la tabla.
El equipo se encuentra en un proceso de construcción y crecimiento, con altibajos partido a partido. Lo alcanzado hasta ahora constituye la base sobre la cual el cuerpo técnico y los jugadores buscan un salto de calidad que se traduzca en un juego más armónico y constante.
El plantel, con limitaciones reconocidas, tiene margen para mejorar. La clave, según el análisis, reside en asumir riesgos y no conformarse con los puntos obtenidos. Para avanzar, el equipo necesita jugar mejor y sostener ese nivel.
