El Gobierno de Santa Fe ejecuta dos pantallas subterráneas de hormigón y hierro armado a 33 metros de profundidad para detener el retroceso del cauce y proteger el Puente Molino Blanco y la Circunvalación de Rosario.
La obra de estabilización de la cascada del Arroyo Saladillo, en el sur de la provincia de Santa Fe, superó el 70% de ejecución, según informó el Gobierno provincial. El proyecto contempla la construcción de dos pantallas paralelas de hormigón y hierro armado de 104 metros de longitud que se extienden a 33 metros de profundidad bajo tierra.
La inversión supera los 30.000 millones de pesos y forma parte del plan de infraestructura del Gobierno de Santa Fe. Las pantallas subterráneas cumplen funciones diferenciadas: la primera actúa como barrera de protección ante la erosión del agua, mientras que la segunda opera como masa de retención y anclaje del sistema.
El Arroyo Saladillo constituye el límite geográfico entre Rosario y Villa Gobernador Gálvez. En los últimos años, la cascada retrocedió más de mil metros aguas arriba. Un episodio de lluvias intensas llegó a hacerla retroceder hasta 30 metros en una sola noche, de acuerdo con los registros del proyecto.
De no frenarse el retroceso, la erosión habría afectado las bases del Puente Molino Blanco, que conecta ambas ciudades, y los pilotes de soporte del puente de la Avenida Circunvalación de Rosario. La pérdida de esta conexión vial obligaría al tránsito pesado y vehicular a desviarse hasta ocho kilómetros, con demoras superiores a los 20 minutos.
Durante una recorrida en la zona de máquinas y excavaciones del arroyo, el ministro de Obras Públicas de Santa Fe, Lisandro Enrico, declaró: «Esta obra establece hasta dónde puede retroceder la cascada, porque detener ese retroceso no solo significa preservar la cascada, también significa proteger todo lo que está detrás».
«Si no se hace esta obra, el puente Molino Blanco se lo lleva puesto el desmoronamiento; más atrás se ven los pilotes de la Circunvalación de Rosario», agregó el ministro.
Enrico sostuvo que se trata de «una obra enorme, casi invisible, construida para frenar un desastre que cada vez estaba más cerca».
