Las protestas comenzaron hace diez días y exigen mejoras en infraestructura, materiales y recursos tecnológicos, además de la falta de docentes. El Gobierno francés prepara un presupuesto con recortes que afectarían a educación.
Las manifestaciones de estudiantes secundarios en Francia comenzaron hace aproximadamente diez días y tienen como principal reclamo mejoras en las condiciones de los establecimientos educativos. Según explicó el periodista Juan Luis Francia en la Ronda de Corresponsales de +Perfil, los alumnos de liceos piden mejoras en infraestructura, materiales y recursos tecnológicos, además de la falta de docentes.
Entre las demandas, los estudiantes señalan la falta de materiales pedagógicos e informáticos, como proyectores. A esto se suma la escasez de docentes: según estimaciones de los sindicatos educativos, aproximadamente el 50% de los liceos, al momento del reingreso escolar, carecía de al menos un profesor.
Las protestas se desarrollan mientras el Gobierno francés prepara el proyecto de presupuesto, que contempla un recorte de 53.000 millones de euros, según indicó Francia. Ese ajuste afectaría, entre otros sectores, a educación, hospitales y jubilados. En ese contexto, los estudiantes buscan instalar sus demandas antes de que el presupuesto sea debatido.
La respuesta oficial también generó cuestionamientos. Francia relató que la secretaria general de la CGT, Sophie Binet, criticó el envío de fuerzas policiales para responder a las protestas. «No puedes abordar el reclamo de los estudiantes con el Ministerio del Interior, enviando a la policía, porque se produce lo que se ha producido, represión, adolescentes heridos», declaró Binet.
Los sindicatos reclaman que el Ministerio de Educación sea el canal de diálogo con los estudiantes, en lugar del Ministerio del Interior. La protesta alcanzó dimensión nacional: hay más de 400 liceos bloqueados y calles cortadas, con diez días de enfrentamientos y negociaciones.
Además, las movilizaciones confluyeron con otros reclamos sociales. El martes pasado se produjo una huelga de funcionarios y una manifestación de bomberos. Todas esas movilizaciones confluyeron en París en una marcha que, según estimó Francia, reunió a unas 70.000 personas.
Los estudiantes convocaron a una nueva huelga para el 6 de octubre. Francia advirtió que la protesta también se ha expandido a ciertas universidades.
