La investigación por amenazas y presunta extorsión denunciadas por un médico santafesino, su abogado y un periodista de El Litoral pasó a manos de la fiscal Clelia Trossero, quien ordenó dos allanamientos en la ciudad de Santa Fe. La PDI secuestró teléfonos, una tablet y una notebook. Una mujer de 38 años fue identificada y notificada de la causa, aunque permanece en libertad.
La investigación por las amenazas y la presunta extorsión denunciadas por un médico santafesino, su abogado y un periodista de El Litoral registró un cambio de fiscal en las últimas horas. La causa, que estaba a cargo de la fiscal Florencia Zarabia, pasó a la órbita de la fiscal Clelia Trossero, quien dispuso nuevas medidas de prueba que derivaron en allanamientos realizados este martes en la ciudad de Santa Fe.
Los procedimientos fueron ejecutados por personal de la Sección Delitos Especiales de la Policía de Investigaciones (PDI) en dos inmuebles: una vivienda ubicada en Francia al 2100 y un local comercial de Güemes al 3400. Como resultado de los operativos, los investigadores secuestraron cinco teléfonos celulares, una tablet y una computadora portátil, elementos que serán sometidos a peritajes para determinar si guardan relación con los mensajes intimidatorios enviados durante junio pasado.
En el marco de la investigación, una mujer de 38 años, identificada por sus iniciales como María Eugenia L., fue individualizada y notificada de la causa, aunque permanece en libertad y no se informaron detenciones.
La carpeta judicial se originó a partir de una denuncia presentada el 26 de junio por una pareja que manifestó haber recibido mensajes amenazantes enviados desde distintos números telefónicos. Según consta en las actuaciones, además de las intimidaciones se les habría exigido la entrega de dinero, motivo por el cual el Ministerio Público de la Acusación investiga una posible extorsión. En paralelo, el jefe de la Sección Policiales de El Litoral, Danilo Chiapello, denunció haber recibido amenazas vinculadas con la cobertura periodística del conflicto judicial que mantenía un traumatólogo santafesino con una expareja.
Hasta el momento, la investigación no cuenta con atribuciones formales de responsabilidad y la realización de los allanamientos apunta a reunir evidencia digital que permita reconstruir el origen de los mensajes, establecer la titularidad de las líneas telefónicas utilizadas y determinar si existe vinculación entre los distintos episodios denunciados.
Las nuevas medidas se producen pocos meses después de que una mujer de 38 años fuera condenada en un procedimiento abreviado a dos años de prisión condicional por delitos de desobediencia, daños y lesiones en perjuicio de un médico santafesino, en una causa distinta de la que ahora investiga la Fiscalía.
Fuentes de la investigación señalaron que el análisis de los dispositivos secuestrados será determinante para definir los próximos pasos de la pesquisa y establecer si existen elementos que permitan avanzar hacia eventuales imputaciones.
