Una adolescente de 17 años fue agredida verbalmente durante su viaje de egresados a San Carlos de Bariloche por un grupo de compañeras que aludieron a un video íntimo que circulaba en el colegio. La Fiscalía Penal Juvenil de Catamarca investiga la producción y difusión de imágenes de una menor, mientras otra fiscalía indaga el hostigamiento. El Ministerio de Educación provincial requirió un informe al establecimiento.
Una adolescente de 17 años fue agredida verbalmente durante su viaje de egresados a San Carlos de Bariloche por un grupo de compañeras que, según quedó registrado en un video difundido posteriormente, hicieron burlas sobre su aspecto físico y aludieron a un video de contenido sexual que ya habría circulado entre estudiantes del mismo colegio. Los hechos ocurrieron durante una actividad colectiva y derivaron en dos expedientes judiciales en la provincia de Catamarca.
En la grabación, una de las participantes del grupo relata la secuencia y menciona que la víctima lloró y pidió que se detuvieran. Otros compañeros intervinieron a gritos para frenar la agresión. La joven que grabó el video utiliza la frase «nos fuimos medio al choto» para calificar el accionar del grupo y, en el mismo relato, vuelve a insultar a la agredida. El material, según se consignó, estaba destinado al círculo de «mejores amigos» en redes sociales y luego se filtró.
De acuerdo con las actuaciones judiciales, antes del viaje la adolescente ya enfrentaba situaciones de maltrato sistemático en el ámbito escolar. Se investiga si tres estudiantes ingresaron sin autorización al teléfono celular de la víctima para sustraer material íntimo que luego hicieron circular. Dos de los jóvenes que integraron la delegación fueron denunciados por ese accionar.
La primera causa está radicada en la Fiscalía Penal Juvenil a cargo del fiscal Guillermo Narváez, con tres adolescentes imputados por la presunta producción y difusión de imágenes íntimas de una menor de edad. Las defensas formularon planteos de nulidad que fueron desestimados en primera instancia y luego apelados. Marcos Gandini, abogado defensor de uno de los involucrados, sostuvo que no se encuentra acreditada la recepción ni la distribución del material por parte de su asistido.
La segunda causa es encabezada por la fiscal Paola González Pinto y se enfoca en las conductas de hostigamiento, incluidos los hechos denunciados durante la estadía en Bariloche. La investigación busca determinar la responsabilidad individual de la joven que aparece en la grabación, la eventual participación de otros estudiantes y la existencia de un daño psicológico con entidad penal en la víctima. El acoso o bullying no figura como delito autónomo en el Código Penal argentino, aunque las conductas asociadas pueden ser sancionadas si encuadran en figuras delictivas existentes.
En el ámbito administrativo, el Ministerio de Educación y Trabajo de Catamarca requirió al establecimiento educativo un informe detallado sobre lo acontecido y las medidas adoptadas, además de la implementación de un plan de protección y continuidad pedagógica para los alumnos involucrados. Esta actuación evalúa el rol de la institución y la preservación del estudiantado, de manera independiente a las resoluciones judiciales.
Durante una reunión de coordinadores del viaje en la habitación de la alumna agredida, la madre de otra estudiante sugirió que la joven padecía un «brote psicótico», según el relato del video. La egresada que grabó el material alude a ese estado emocional entre carcajadas y menciona que se encontraba «tentada» y que le producía satisfacción el malestar de su compañera.
El caso mantiene repercusión en plataformas digitales, donde se debate sobre las responsabilidades de los adultos acompañantes, las escuelas y las empresas organizadoras de viajes de egresados.
