El piloto argentino Franco Colapinto terminó 14° en la clasificación del Gran Premio de Estados Unidos de Fórmula 1 y largará 21° debido a una penalización por cambio de unidad de control electrónico. Alpine enfrentó problemas de rendimiento en el Circuito de las Américas.
Franco Colapinto llegó a la clasificación de Austin de la Fórmula 1 sabiendo que una parte de su domingo ya estaba condicionada. Los diez puestos de penalización por el cambio de la unidad de control electrónico lo obligaban a preparar una carrera desde el fondo. Por eso, Alpine dedicó buena parte del trabajo de los entrenamientos a buscar un ritmo que le permita recuperar posiciones. Sin embargo, el sábado dejó dificultades que van más allá de la sanción.
El argentino terminó 14° y largará 21°. Consiguió superar la Q1, pero en la segunda tanda quedó lejos de la posibilidad de avanzar. Su vuelta de 1m35s722 lo dejó por delante de Fernando Alonso y Oliver Bearman, con un auto que todavía no le permite transitar con confianza algunos sectores del Circuito de las Américas.
“Me estuvo costando mucho, creo, toda la sesión. Desde ayer que no encontrábamos el auto y cuando vamos rápido por los pianos y la parte más bacheada de la pista, se complica un poco”, explicó.
La descripción ayuda a entender su clasificación. Cuando el comportamiento del auto resulta difícil de anticipar, buscar el límite se vuelve más complicado. Y, según Franco, los cambios realizados entre el viernes y el sábado tuvieron un efecto limitado.
“Un poquito mejoró. No tanto, creo, como esperábamos, pero un poquito sí”, reconoció.
Colapinto amplió después el diagnóstico. En declaraciones recogidas por Motorsport.com, señaló que las dificultades para absorber los baches forman parte de una debilidad que Alpine todavía no consigue resolver.
“Creo que no es solamente de este año, sino que viene de hace mucho tiempo. Simplemente tenemos dificultades con los baches y, en los circuitos con muchos baches, siempre tenemos problemas con el coche y con lo predecible que es su comportamiento”, sostuvo.
Sus palabras ponen el foco en una limitación que excede este sábado. Austin exige pasar por sectores rápidos, pianos y superficies irregulares, una combinación que expuso al A526 y dejó al argentino con pocas herramientas para acercarse a los diez mejores.
La sanción explica por qué el equipo orientó su preparación hacia la carrera. Las dificultades del auto explican otra parte del resultado: aun con un domingo comprometido de antemano, había una clasificación por disputar y problemas de rendimiento por resolver.
La comparación con Racing Bulls agregó otra preocupación. Arvid Lindblad y Liam Lawson avanzaron a la Q3, mientras que los dos Alpine quedaron eliminados en la segunda instancia.
Hay una diferencia que conviene considerar: Pierre Gasly terminó 11° y perdió el pase por apenas 22 milésimas. El francés estuvo en la pelea hasta el cierre; Colapinto quedó a más de seis décimas del tiempo de Lawson, el último clasificado.
Para Alpine, el resultado dejó a un rival directo con sus dos autos en la definición. Para Franco, confirmó que todavía le faltaba encontrar velocidad con un auto que le venía dando dificultades desde los entrenamientos.
La penalización de Lindblad permitirá que Gasly largue décimo. El argentino, en cambio, tendrá que construir su carrera desde la última fila.
Dentro de ese panorama, Colapinto conserva una posibilidad a la que aferrarse: el trabajo realizado para las tandas largas y los neumáticos que reservó para el domingo.
Consultado por Motorsport.com sobre si el ritmo de los entrenamientos le permitía ser optimista, respondió con cautela: “Sí, creo que es así. Por supuesto, también trabajamos más en ese aspecto, así que veremos”.
Luego agregó: “Guardamos los neumáticos para la carrera. Ojalá podamos aprovecharlos ahora. Espero que seamos fuertes en carrera, vamos a intentarlo”.
La administración de los neumáticos puede abrir oportunidades si la degradación obliga a otros pilotos a perder ritmo o adelantar sus detenciones. Franco también lo expresó al terminar la clasificación: “Ojalá que tengamos menos degradación que los demás”.
Por ahora, es una expectativa que deberá comprobarse. Tener neumáticos disponibles amplía las opciones de estrategia, pero Alpine necesita acompañarlas con velocidad y un comportamiento más consistente.
Desde el 21° puesto, Colapinto tendrá que aprovechar la largada, encontrar espacios para avanzar y sostener el ritmo durante varias vueltas. Preparó el fin de semana pensando en esa recuperación. El domingo mostrará cuánto puede darle un auto que, hasta aquí, mejoró menos de lo que esperaba.
