La medida permite realizar adecuaciones y modificaciones a la Ordenanza N° 13.094 para atender desequilibrios financieros derivados de la inflación. Los fondos se destinarán a servicios y pago de sueldos. La oposición votó en contra y el oficialismo defendió la iniciativa.
El Concejo Municipal de Santa Fe autorizó al Ejecutivo local a realizar adecuaciones y modificaciones al Presupuesto 2026 (Ordenanza N° 13.094) hasta la suma de $36.820.729.600, con el objetivo de atender “desequilibrios financieros”. La medida fue aprobada con el voto del oficialismo y el rechazo de un sector de la oposición.
Fundamento oficial
Según el mensaje enviado por el municipio, al momento de aprobar el presupuesto actual, en diciembre pasado, se proyectaba una inflación del 10,1%. Sin embargo, el IPC a octubre de 2026 registró una variación acumulada del 21,3%, “valores superiores a las previsiones consideradas cuando se elaboró el Presupuesto”.
El desfase generó un “desequilibrio” en las cuentas financieras, de acuerdo con el argumento municipal, en costos vinculados con la prestación de servicios para la ciudadanía, la adquisición de bienes, la contratación de servicios y el cumplimiento de obligaciones laborales con el personal municipal (pago de sueldos y SAC).
El texto oficial aclara que el desfase responde “a los distintos momentos de registración propios de la ejecución presupuestaria y no implica, por sí mismo, un deterioro de la situación financiera municipal”. Además, se incorporó una previsión para preservar durante el ejercicio 2026 los créditos presupuestarios aprobados para las secretarías de Políticas Sociales y de Educación, estableciendo que “no podrán ser objeto de reducciones”.
La adecuación no implica toma de deuda, sino que se derivan fondos del Tesoro Municipal a la ordenanza financiera “madre” para cubrir gastos en servicios y haberes.
Posturas en el Concejo
Desde el bloque de La Libertad Avanza (LLA), la concejala Ana Cantiani votó en contra del despacho sancionado y argumentó: “en nuestras casas, cuando la plata no alcanza, lo que hacemos no es pedir más plata, sino achicar los gastos y dejar para más adelante lo que no es prioritario”. La edila sugirió “revisar gastos innecesarios” y cuestionó la falta de transparencia, como “que no se controle el fichaje obligatorio para funcionarios políticos”. También mencionó “erogaciones superfluas, como gastar $80 millones (en un cartel de bienvenida a la ciudad) mientras los barrios carecen de lo básico”.
Desde el interbloque oficialista “Unidos”, la concejala María Beatriz Barletta respondió que la adecuación presupuestaria fue necesaria porque la inflación calculada inicialmente se triplicó en octubre. “Por eso, para atender los desequilibrios que genera este desfase en las previsiones financieras, se hace esta ampliación presupuestaria. Además, hay que decir que van ingresando más recursos al municipio; pero es necesario compensar la pauta inflacionaria”, sostuvo. En relación con el “sinceramiento de las cuentas”, señaló que el intendente Juan Pablo Poletti realizó la solicitud “para reflejar la realidad de la situación económica ante los vecinos”. Por último, recordó que en 2025 también se pidió una ampliación por el mismo motivo y que esto “no implicó endeudar al Estado ni gastar de más, sino que es una herramienta para mostrar transparencia y claridad en las cuentas públicas”.
