El técnico de Rosario Central analizó el triunfo agónico ante Sarmiento en Junín y destacó la templanza y el crecimiento futbolístico de su equipo.
«Lo ganamos porque lo buscamos. Creo que lo merecimos», declaró Jorge Almirón tras el triunfo agónico de Rosario Central ante Sarmiento en Junín. El director técnico sostuvo que el equipo mostró templanza y madurez para revertir el marcador luego del gol tempranero del local a los 5 minutos, y admitió que ingresaron «acelerados» debido a la pesadez del terreno de juego.
Almirón destacó el crecimiento futbolístico colectivo: «Arrancar el partido perdiendo 1-0 y después creo que el equipo se sostuvo, intentó jugar siempre». Además, calificó la segunda mitad como «buenísima» por la personalidad de sus dirigidos para adueñarse de las acciones y aprovechar los espacios que dejó el rival.
El entrenador valoró la dificultad del escenario bonaerense al recordar que «jugamos en una cancha difícil, no había perdido Sarmiento acá salvo la primera fecha», y de esa manera se cortó una racha de seis encuentros invicto del equipo local.
«Tuvimos situaciones muy claras, debajo del arco no la pudimos meter y llegamos con claridad. Lo ganamos sobre el final, creo que merecidamente. Los tres puntos valen en el minuto 2 o en el 95, y así lo buscó el equipo», agregó Almirón.
Consultado sobre el protagonismo ofensivo de los defensores, con Gastón Ávila como figura tras marcar dos goles, el técnico afirmó: «Gastón para mí es un jugador diferente. Está en un gran nivel, ha jugado en equipos importantes y hoy está pasando un gran momento, más allá de los goles».
Finalmente, Almirón remarcó el compromiso del plantel: «Los que juegan pocos minutos aportan un montón», y ejemplificó con la frescura que aportaron los futbolistas que ingresaron desde el banco de suplentes. Cerró la conferencia de prensa con un mensaje de agradecimiento al público: «Estamos en un equipo muy grande y la gente creo que está entregada con el equipo porque el equipo lo demuestra. No hay mucho misterio en esto: hay que trabajar todos los días».
