Según testimonios de compradores, la empresa vendió 2.977 parcelas en 10 desarrollos y no entregó los terrenos en los plazos pactados. Los afectados se autoconvocaron y presentaron reclamos ante Defensa del Consumidor, la Defensoría del Pueblo y concejos municipales.
Un total de 2.977 lotes de aproximadamente 300 metros cuadrados cada uno fueron comercializados por la empresa Grupo Roma en diez desarrollos del Gran Rosario, según datos aportados por compradores. Los terrenos, que incluían servicios de electricidad, agua, cloaca y gas natural, se distribuyen en dos barrios Vitta Río de General Lagos (200 y 184 parcelas), Comunidad Evolutiva de Pueblo Esther (438), Comunidad Evolutiva de Zavalla (363), El Naranjo 1 de Ibarlucea (93), El Naranjo 2 de Ibarlucea (320), Campo Madero 1 de Ibarlucea (190), Campo Madero 2 de Ibarlucea (324), Orígenes de Soldini (127) y Cielos del Este de Roldán (740).
Marina, compradora de Vitta Río 1 en General Lagos, declaró: “Empezó a pasar el tiempo y veíamos que la obra no avanzaba. Comenzaron las preguntas, los reclamos y las reuniones en las oficinas de Grupo Roma, en Puerto Norte. Sin embargo, nunca conseguimos respuestas ni soluciones concretas”. Agregó que en ese proceso conoció a otras familias en situación similar de distintas localidades y desarrollos.
Norma Oviedo, también compradora en Vitta Río 1, sostuvo: “Compramos con mi marido un lote en un proyecto de barrio cerrado, llamado Vitta Río 1, en la localidad de General Lagos. Nuestra compra fue en dólares, los ahorros de 40 años de matrimonio, en 2021, con el compromiso de entrega del desarrollo terminado en noviembre del 2024 o, a más tardar, en marzo del 2025. En la actualidad, octubre de 2026, hay sólo un campo, donde no hay nada hecho de lo prometido”. Añadió que en el último encuentro un empleado les informó que el barrio había sido cancelado y les sugirió pagar 15.000 dólares más o iniciar acciones legales. Hace un mes iniciaron acciones judiciales.
Daniela Espíndola, compradora de El Naranjo 1 en Ibarlucea, relató: “En 2021, ante la necesidad de una vivienda propia, nos propusimos con mi pareja ver la posibilidad de comprar un lote para construir nuestra primera casa. La cercanía y familiaridad con Ibarlucea hace que esta localidad sea la primera opción, la cartelería en la vía pública y la publicidad de la empresa en los eventos comunales nos generaron seguridad, así que compramos en El Naranjo 1. Al no contar con el dinero, vendimos nuestro auto y pedimos un préstamo al banco para poder pagar el lote. Al no llegar al valor total del terreno tuvimos que financiar con Grupo Roma el dinero restante en 36 cuotas”. Según su testimonio, cumplió con todos los pagos y solicitó el libre de deuda y la posesión del lote, pero la empresa respondió que no podía otorgarlo por cuestiones administrativas con la comuna. En 2024 le permitieron firmar la posesión, pero luego no pudo realizar el cerco por las mismas razones.
Nicolás Sciacca, vecino del barrio Alvear de Rosario que compró un terreno en Campo Madero 1 de Ibarlucea, afirmó: “El loteo presenta un problema técnico tan grave como insólito: Campo Madero 1 está atravesado por líneas de alta tensión, algo inadmisible de comercializar sin resolver previamente. Nos permiten abonar los permisos de construcción en la Comuna sobre un terreno que legalmente todavía no es nuestro, pero no nos habilitan para vivir”.
Los compradores se autoconvocaron. Daniela señaló: “Logramos autoconvocarnos vecinos de 10 desarrollos de Grupo Roma, y muchos de estos vecinos le exigimos a la empresa que nos den los lotes que pagamos. También sentimos que en el Estado se pasan la pelota unos a otros, nos sentimos solos”. Marina agregó: “Hemos realizado reclamos ante Defensa del Consumidor, la Defensoría del Pueblo, Cocir (Colegio de Corredores Inmobiliarios de Rosario) y el Concejo Municipal de Rosario. Hemos recorrido distintas instancias institucionales, pero seguimos esperando una solución”.
Consultada sobre la empresa, Marina concluyó: “La empresa sigue funcionando en Puerto Norte. Cada vez que vamos a reclamar nos dicen que tienen ‘demoras administrativas’. Nosotros cumplimos con todo lo que nos correspondía. Entregamos todos nuestros ahorros, pagamos de contado y confiamos en un proyecto que se presentó como una oportunidad para tener nuestra casa. Hoy no tenemos un terreno en condiciones de tomar posesión ni una solución concreta”.
