La jugadora de pádel Daniela Banchero, de 45 años, recuperó el primer puesto del ranking nacional junto a Vicky Vilchez. En diálogo con Saque y Volea, repasó su carrera, la maternidad y los desafíos de la alta competencia.
La jugadora de pádel Daniela Banchero, de 45 años, volvió a ubicarse en el primer puesto del ranking nacional. Lo hizo junto a su compañera Vicky Vilchez, de 16 años. En declaraciones al programa Saque y Volea, Banchero se refirió a su presente deportivo, al crecimiento del pádel y a los sacrificios que implica la alta competencia.
El regreso a la cima
Con 30 años de trayectoria, la deportista oriunda de Chivilcoy analizó lo que significa liderar nuevamente el escalafón argentino: «No les voy a mentir que la verdad que me puso muy contenta volver a recuperar el número uno. Pero bueno, nada, como yo lo digo, yo creo que todo esto yo tengo 30 años de trayectoria y va más allá de una posición en el ranking porque hoy ganamos, mañana perdemos, estamos arriba, después bajamos… lo difícil es sostener también eso».
Banchero señaló que el éxito actual es el resultado de una rutina de trabajo diario: «El volver a estar número uno es el fruto de todo el sacrificio, de todo el esfuerzo, de todo lo que trabajo día a día. Yo amo jugar al pádel, amo competir y ahora volver a sentirme competitiva junto a Vicky, hacemos una gran dupla, volver a ganar torneos, eso es lo que a mí me motiva».
Maternidad y competencia
La jugadora también se refirió a la organización que requiere compatibilizar la maternidad con el alto rendimiento: «Yo, además de ser deportista, soy mamá, y yo creo que solamente las mamás que somos deportistas sabemos del sacrificio que es poder estar compitiendo y a este nivel, porque bueno, yo me organizo mis entrenamientos en base a los horarios de los chicos».
Respecto de la diferencia generacional con su compañera, Banchero explicó: «El estilo que tiene uno de juego es distinto al que tienen ahora las nuevas generaciones. Yo hago un juego un poco más de trabajar, no como las chicas de todo ya rápido, todo mucho más explosivo… Yo creo que eso se complementa también muy bien con Vicky: su juego más explosivo y el mío un poco más conservador, con paciencia, trabajar un poco más en los puntos, no apurarse, esperar el momento».
Momentos destacados de su carrera
Entre los logros de su trayectoria, Banchero recordó su primer mundial en 2006: «A mí me tocó jugar el primer punto, que para nosotros es el más importante, y me tocó jugar con Paula de la Iglesia, que en ese momento era la número uno del mundo junto con Carolina Navarro. Ganar ese primer punto y después salir campeona con la selección. Ese es mi primer mundial y creo que no me lo olvido más».
Asimismo, rememoró el torneo de 2014 disputado en su ciudad natal: «Armamos la cancha de blindex en medio de la plaza principal acá en Chivilcoy. Jugamos la final contra Brea y Silvana Campus y estaba lleno, explotado. Imaginate que esa final la perdimos, pero yo lo veo como que si la hubiese ganado, porque estaba todo lleno y perdimos 7-6 en el tercero, fue un partidazo».
Mensaje para las nuevas generaciones
La número uno del ranking nacional se refirió al ejemplo que busca transmitir a sus hijos: «Cuando volví a jugar después de ser mamá, quería primero entrenar y estar número uno de la Argentina y que mis hijos me vean en lo más alto. Pero más que nada para que vean que uno cuando se propone cosas y si lucha y trabaja y hace sacrificio, quería que vieran todo el esfuerzo que hace la mamá para lograrlo».
Banchero reafirmó su filosofía de continuar entrenando con las mismas ganas, apostar al trabajo duro y disfrutar del presente del pádel en el país.
