El Servicio Meteorológico Nacional emitió una advertencia para la ciudad, donde se prevén lluvias fuertes, actividad eléctrica, posible granizo y ráfagas de viento.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido un alerta amarillo para la ciudad de Rosario, que se verá afectada por tormentas intensas durante este martes y miércoles. Según el informe, el fenómeno estará vigente durante la mañana y tarde del martes, y entre la madrugada y la tarde del miércoles.
El organismo indicó que el área será afectada por «lluvias y tormentas de variada intensidad, algunas localmente fuertes», acompañadas por precipitaciones persistentes y abundantes. Se prevé además actividad eléctrica frecuente, posible caída de granizo y ráfagas de viento que podrían alcanzar los 80 km/h. Los valores de precipitación acumulada se estiman entre 30 y 80 mm, pudiendo superarse de forma localizada.
Para este martes, la temperatura máxima no superaría los 24°C, con tormentas fuertes durante la tarde que se tornarían aisladas hacia la noche. La intensidad recobraría fuerza en la madrugada del miércoles, día para el que se pronostican vientos desde el sur con ráfagas de hasta 50 km/h por la tarde y noche.
Ante esta situación, la Municipalidad de Rosario solicitó a la ciudadanía evitar circular por la calle durante la tormenta a menos que sea estrictamente necesario. También recomendó tener precaución con vehículos estacionados bajo árboles, mantener a los animales domésticos en lugares protegidos y evitar tocar columnas de alumbrado, cajas de luz o cables en la vía pública.
Las autoridades municipales recordaron que, ante cualquier emergencia, se puede contactar a la línea gratuita 103 de Protección Civil o realizar reclamos a través del chatbot MuniBot (3415440147).
Finalmente, como medida preventiva sanitaria, se instó a la población a vaciar y limpiar todos los recipientes donde pueda acumularse agua tras las lluvias, para evitar la reproducción del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, zika y chikungunya. Se recomienda mantener los recipientes boca abajo o, si contienen agua, vaciarlos y cepillarlos.
