En vísperas de un nuevo encuentro entre River Plate y Boca Juniors, repasamos cómo escritores y periodistas han retratado la singularidad de esta rivalidad y la identidad del hincha.
El próximo enfrentamiento entre River Plate y Boca Juniors, el superclásico número 266 del fútbol argentino, paralizará la atención del país. Más allá del resultado deportivo, este partido es un fenómeno cultural que ha inspirado a numerosos escritores y periodistas a reflexionar sobre la pasión, la identidad y la narrativa que rodea al fútbol.
El uruguayo Eduardo Galeano, en su obra ‘Fútbol a sol y sombra’ (1995), ya destacaba la dimensión casi religiosa de este deporte. Una idea que otros autores han desarrollado al analizar la relación única entre el hincha y su club.
El periodista y escritor Andrés Burgo, reconocido hincha de River Plate, ha dedicado varias obras a explorar esta pertenencia. En su libro ‘Ser de River’, describe al club como un refugio emocional y una constante en la vida de las personas, trascendiendo las circunstancias sociales o económicas.
Por su parte, Martín Caparrós, junto a su hijo Juan, abordó la identidad de Boca Juniors en el libro ‘Boquita’, publicado en el centenario del club. En él, analiza los orígenes de una tradición barrial y comunitaria, y la particular relación afectiva que los simpatizantes mantienen con la institución.
El mexicano Juan Villoro, en su conocido libro ‘Dios es redondo’, también ha reflexionado sobre el estado de trance y la conexión emocional que vive el aficionado durante un partido, equiparándolo con la recuperación de una porción de la infancia.
La crónica deportiva ha tenido un rol fundamental en la construcción de este imaginario. A principios del siglo XX, figuras como Pablo Rojas Paz, con el seudónimo ‘El negro de la tribuna’, ya embellecían el relato del juego para los lectores del diario Crítica, acuñando conceptos como el ‘jugador número 12’ que luego serían adoptados por las hinchadas.
Así, el superclásico se presenta una vez más no solo como un evento deportivo de máxima rivalidad, sino como un momento donde se entrelazan historias, identidades y la poderosa narrativa que genera el fútbol en la sociedad.
