La asamblea de accionistas de YPF tratará a fin de mes una política de honorarios que establece pagos promedio de u$s 954.000 anuales por director, por una dedicación estimada en cuatro horas mensuales. La propuesta incluye a exfuncionarios nacionales y representantes provinciales.
La documentación para la asamblea de accionistas de YPF, convocada para el 30 de abril, incluye una propuesta de política de remuneraciones para los miembros de su directorio. Según la información, cada integrante percibiría en promedio u$s 954.000 durante el año 2026 por una tarea que, según fuentes con conocimiento del cuerpo, demandaría alrededor de cuatro horas al mes.
El monto es un promedio, por lo que algunos directores podrían cobrar más de un millón de dólares y otros acercarse a los u$s 500.000. El presidente de la empresa, Horacio Marín, quien además ejerce funciones ejecutivas, tiene una remuneración aparte que supera ampliamente a la del resto del directorio.
El directorio está compuesto por 12 miembros, entre los que se encuentran representantes del gobierno nacional, de provincias petroleras, de áreas del Estado y del sector sindical. Figuran, por ejemplo, el exjefe de Gabinete Guillermo Francos y el exministro del Interior Lisandro Catalán. El actual jefe de Gabinete, Manuel Adorni, también forma parte pero, siguiendo una práctica habitual para funcionarios en ejercicio, renunciará al cobro de estos honorarios.
En la documentación, YPF sostiene que la remuneración propuesta es «adecuada y razonable». Según el mismo documento, durante 2025 el directorio percibió en conjunto 10.849 millones de pesos, equivalentes a unos u$s 9,2 millones al tipo de cambio promedio de ese año.
Los ingresos del directorio de YPF se encuentran entre los más altos del universo estatal argentino. Este cuerpo no interviene en la operatoria cotidiana de la petrolera, sino que se ocupa de validar lineamientos generales, asociaciones estratégicas y decisiones de peso institucional. La estructura ejecutiva real de la empresa está en manos de vicepresidencias y gerencias.
Voces del sector petrolero señalan que estas remuneraciones sobresalen tanto frente a otras empresas estatales como respecto de compañías privadas del rubro. Medidos en dólares, los actuales directores cobran alrededor de un 60% más que quienes integraban el cuerpo durante la presidencia de Alberto Fernández.
Las posiciones en directorios de empresas con participación estatal son tradicionalmente cargos codiciados en el sistema político, utilizados para premiar aliados o contener socios. En YPF, además, ha funcionado como un destino para exfuncionarios de alto rango.
