La firma cooperativa no pudo superar su colapso productivo y financiero. El juez Marcelo Gelcich, de Rafaela, dictó la quiebra de SanCor Cooperativas Unidas Limitada, al considerar que la deuda es insostenible y que no existe posibilidad de reversión.
El juez en lo Civil y Comercial de Rafaela, Marcelo Gelcich, dictó la quiebra de la empresa láctea SanCor Cooperativas Unidas Limitada. En su sentencia, el magistrado determinó la insostenibilidad financiera de la entidad tras constatar una deuda masiva con acreedores comerciales, fiscales y laborales que supera su capacidad operativa.
“La imposibilidad de atender el pasivo posconcursal no solo evidencia la falta de liquidez inmediata, sino que constituye un indicador objetivo de inviabilidad estructural, en tanto revela que la empresa no genera recursos suficientes ni siquiera para sostener su operatoria ordinaria”, sostiene la sentencia. Y agrega: “La empresa no resulta económicamente viable en el mediano plazo, configurándose un cuadro de insolvencia no susceptible de reversión”.
El estado de las deudas al momento de la quiebra incluye: salarios adeudados (mayo 2025 – enero 2026) por $12.788 millones; deudas comerciales (materia prima, energía, etc.) por $13.313 millones; deuda impositiva y previsional postconcursal por $6.349 millones; aportes a obras sociales y sindicatos por $3.380 millones; y deuda concursal en dólares por USD 86 millones. En total, suman unos $35.800 millones más los 86 millones de dólares, equivalentes a unos $120.400 millones pesificados. La sentencia indica que la deuda crece a una tasa de aproximadamente $3.000 millones por mes.
La resolución también justifica la inaplicabilidad del salvataje (cramdown), argumentando que “no hay empresa rescatable”, ya que la deuda supera ampliamente el valor de los activos, la actividad industrial es muy reducida y la cooperativa dejó de procesar leche propia en volúmenes significativos. Los informes técnicos demuestran que no existe viabilidad económica que pueda ser capitalizada por un tercero.
La quiebra no implica el cierre inmediato. El juez ordenó que las plantas que están operando (principalmente mediante contratos de fazón, procesando leche de terceros) sigan funcionando transitoriamente, para proteger a los 914 trabajadores aún empleados y para vender la empresa en funcionamiento, lo que tiene mayor valor. Los bienes de SanCor serán incautados por los síndicos y se convocará a interesados para comprar las plantas industriales a través de una licitación.
