Un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) indicó que las ventas minoristas pyme descendieron un 3,2% interanual en abril a precios constantes, con una baja mensual del 1,3%.
Según un informe difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas pyme registraron en abril una caída del 3,2% interanual a precios constantes y un descenso del 1,3% respecto a marzo. En el primer cuatrimestre del año, la actividad acumuló una retracción del 3,5%.
El relevamiento, al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, mostró que seis de los siete rubros analizados presentaron tendencia negativa. Los mayores retrocesos se dieron en Bazar y decoración (-12,3%), Perfumería (-7,2%) y Ferretería, materiales eléctricos y para la construcción (-4,2%). El único sector con variación positiva fue Farmacia, con un avance del 6,1%.
En cuanto a la percepción de los comerciantes, el 53,3% indicó que su situación se mantuvo estable respecto al año anterior, mientras que el 39,6% manifestó un deterioro y el resto una mejora. Sobre las expectativas a futuro, el 49% consideró que la situación se mantendrá sin cambios en los próximos 12 meses, el 37,2% espera una mejora y el 13,8% proyecta un empeoramiento.
En materia de inversiones, el 58,7% de los empresarios sostuvo que el contexto actual no es favorable para realizar desembolsos, el 12,6% lo consideró oportuno y el 28,7% no definió una postura. Por otro lado, las ventas online de los comercios con local físico crecieron un 8% interanual y un 0,7% en la medición mensual desestacionalizada, aunque ese desempeño no alcanzó para revertir la caída general de la actividad minorista.
Desde CAME señalaron que el consumo se concentró en productos esenciales y de recambio estacional, en un escenario marcado por la búsqueda de financiación y descuentos. Además, remarcaron que el incremento de los costos operativos y de los servicios básicos afectó la rentabilidad de los establecimientos pyme. El informe concluyó que la recuperación del sector dependerá de una mejora del ingreso real y de una normalización de los gastos fijos que enfrentan los comercios.
