En un partido vibrante y de alta tensión, Rosario Central remontó un marcador adverso y derrotó 2-1 a Racing Club en el Gigante de Arroyito, asegurando su lugar en las semifinales del torneo Apertura.
Rosario Central vivió una noche inolvidable en el Gigante de Arroyito. El equipo de Jorge Almirón mostró carácter y calidad para dar vuelta un partido que comenzó cuesta arriba y venció 2-1 a Racing Club, clasificándose a las semifinales del torneo Apertura.
El encuentro arrancó con alta intensidad y juego físico. Racing impuso su ritmo desde el inicio, con fuertes disputas y algunas acciones polémicas. A los 40 minutos del primer tiempo, una jugada colectiva de la visita permitió que Matías Saracho abriera el marcador, dejando a Central con la necesidad de reaccionar.
En el segundo tiempo, el equipo local salió decidido a empatar. Tras un gol anulado por offside a Alejo Veliz, llegó el empate: un cabezazo de Gastón Ávila, asistido por Ángel Di María, puso el 1-1 y encendió la esperanza en el estadio. Racing sufrió la expulsión de Maravilla Martínez por un manotazo sobre Ávila, y aunque Central presionó, el marcador no se movió en los 90 minutos reglamentarios.
En el tiempo extra, Racing quedó con diez hombres tras la expulsión de Di Césare. El desahogo llegó a los pocos minutos del segundo tiempo suplementario, cuando Enzo Copetti sacó un potente disparo desde fuera del área que se convirtió en el gol de la victoria y desató la euforia en Arroyito.
Con este triunfo, Central espera al ganador de la llave entre River Plate y Gimnasia para definir su rival en semifinales. El sueño del título sigue más vivo que nunca para el equipo rosarino.
