El titular del organismo, Juan Cruz Giménez, explicó el rol de la institución en el proceso que investiga el delito de abandono de persona durante la última dictadura militar, con la mitad de las víctimas menores de edad.
Juan Cruz Giménez, titular de la Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes de la provincia de Santa Fe, confirmó la participación de la institución como amicus curiae en el juicio Laguna Paiva II, que comenzó el pasado 5 de mayo. Se trata de la primera causa en el país que investiga el delito de abandono de persona durante la última dictadura militar.
En este proceso, la mitad de las víctimas eran menores de edad al momento de los hechos: niñas, niños y adolescentes de entre 1 y 15 años fueron abandonados en sus hogares tras el secuestro de sus familiares, y algunos también fueron llevados a centros clandestinos de detención.
Giménez dialogó con El Ciudadano y detalló la importancia de la participación de la Defensoría y el alcance del juicio. «En la primera audiencia se logró la autorización del tribunal para hacer público el acceso a los testimonios, un paso importante», señaló.
El defensor explicó que su rol será escuchar y acompañar las instancias del juicio, y aportar una voz especializada sobre la figura de abandono de niños, niñas y adolescentes. «La Defensoría no puede litigar, pero sí puede pedir al tribunal ser parte como amicus curiae para aportar elementos sobre esta figura que no está tipificada pero que ha ido tomando cuerpo», indicó.
Además, Giménez destacó que el caso será presentado como testigo ante la Federación Iberoamericana del Ombudsperson (FIO), donde coordina la comisión de niñez y adolescencia. «Esto le da una dimensión que excede a la provincia de Santa Fe», afirmó.
El juicio, que involucra hechos ocurridos en 1980 en localidades como Laguna Paiva, Esperanza y Esteban Rams, busca establecer un precedente en la tipificación del abandono de menores como delito de lesa humanidad. «No puede haber democracia sin derechos humanos, y eso implica acceso a la justicia, memoria y verdad», concluyó Giménez.
