El equipo de Jorge Almirón tendrá una semana completa de descanso y preparación antes del partido ante Independiente del Valle en Ecuador, luego de una seguidilla de 13 encuentros en 45 días.
Rosario Central dispondrá de ocho días entre el partido frente a Universidad Central de Venezuela y el próximo compromiso ante Independiente del Valle en Ecuador, programado para el miércoles a las 19 horas en el estadio Banco Guayaquil, en las afueras de Quito. Esta ventana de descanso representa una novedad para el plantel, que venía acumulando una seguidilla de partidos desde fines de marzo.
El último período con al menos una semana entre dos encuentros se registró entre fines de marzo y principios de abril, entre los partidos contra Independiente Rivadavia y Atlético Tucumán, mediando un parate por fecha FIFA. Desde el 4 de abril, cuando enfrentó a Atlético Tucumán, hasta el pasado martes, el equipo disputó 13 partidos en 45 días, lo que arroja un promedio de un encuentro cada 3,4 días.
En junio, la intensidad fue mayor: seis partidos en 16 días, es decir, un promedio de un encuentro cada 2,6 días. El entrenador Jorge Almirón había manifestado en reiteradas ocasiones que su preferencia era mantener la base titular y apostar por la dinámica de “jugar, recuperarse y volver a jugar”. Sin embargo, la acumulación de partidos lo llevó a realizar rotaciones. El primer caso se dio en el partido ante Huracán, donde Central presentó un equipo mixto, y posteriormente ante Tigre, en el Gigante de Arroyito, donde alineó un equipo alternativo.
La seguidilla culminó con la derrota ante River Plate en el Monumental, que eliminó a Central en las semifinales del Torneo Apertura. Según fuentes del club, el cansancio acumulado pudo haber influido en el rendimiento, aunque el bajo nivel y la postura del equipo también fueron señalados como factores.
Ahora, el equipo se enfoca exclusivamente en la Copa Libertadores. El próximo partido será ante Independiente del Valle en el estadio Banco Guayaquil, ubicado a 2.300 metros sobre el nivel del mar. Aunque no es la altura más elevada de Quito, representa un factor a considerar. Con ocho días de preparación, Almirón podrá alinear un equipo con mayor descanso, algo que no había sido posible en los últimos meses.
