El consumo masivo registró en abril una caída del 3,8% interanual y del 5% respecto a marzo, según un informe de la consultora Scentia.
El consumo masivo en Argentina registró en abril una caída del 3,8% en comparación con el mismo mes de 2025, mientras que la contracción fue del 5% respecto a marzo de este año, según datos de la consultora Scentia. Con estas cifras, el indicador acumula cinco meses consecutivos de descenso.
El informe de Scentia releva más de 8.000 puntos de venta en todo el país, incluyendo supermercados, kioscos, farmacias y plataformas de comercio electrónico.
Por canal de comercialización, las ventas en supermercados cayeron un 4,5% respecto a marzo, mismo porcentaje que en los rubros mayoristas. Los autoservicios y negocios de cercanía mostraron una retracción del 3%, mientras que los kioscos registraron la caída más severa, con un 6,6%. En alimentos, el descenso fue del 2%, y en bebidas y artículos de limpieza y cuidado del hogar, cercano al 6%.
El sector de farmacias se mantuvo estancado en la medición interanual, pero evidenció una caída superior al 9% en la comparación mensual contra marzo.
El comercio electrónico se mantuvo sin variaciones respecto al mes anterior, pero exhibió un crecimiento del 40% en comparación con abril de 2024. No obstante, referentes empresarios señalaron que el crecimiento del formato digital no compensa la caída general del consumo físico. El e-commerce representa el 8% del total de ventas del mercado, y los datos del Indec indican que explica solo el 4% del volumen de tickets en supermercados.
Según el informe, la contracción sostenida de las ventas se explica por la pérdida continua del poder adquisitivo de los salarios y por el aumento del porcentaje de ingresos destinado al pago de deudas, como préstamos o tarjetas de crédito.
La tendencia a la baja contrasta con el período marzo-octubre de 2025, que coincidió con el mejor nivel de aprobación de Javier Milei en encuestas. Ese período incluyó una desaceleración de la inflación, retorno del crédito y un repunte del consumo, acompañado por una leve suba del empleo y de la actividad industrial, aunque por debajo de los niveles de 2023. Ese período favorable se interrumpió con la derrota en las elecciones bonaerenses y una corrida cambiaria en septiembre, producto de la falta de dólares para el pago de la deuda externa. El ministro de Economía, Luis Caputo, mencionó en redes sociales complicaciones para conseguir dólares, y el Banco Central intervino con más de 1100 millones en tres días para evitar que se disparara la cotización. Esa crisis se contuvo con ayuda de Estados Unidos, pero desde entonces el consumo retomó un sendero de caída que se mantiene hasta la actualidad.
