El ingeniero agrónomo y productor agropecuario Alexander Pérez, conocido como AgroAlexander, cuestionó al secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, por la baja gradual de retenciones y el aumento de costos productivos.
En el marco del Congreso de Maizar, el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, manifestó su descontento porque los productores no lo aplaudían y les pidió que pusieran «onda y flow». En respuesta, el influencer del campo Alexander Pérez, conocido como AgroAlexander, publicó un video en X en el que criticó a Iraeta.
«A ver si entendés algo Sergio Iraeta, cazafantasma, no hay nada que aplaudir. Si bajás retenciones por 5 dólares la tonelada y el costo de producción lo aumentás 50 o 100 no hay nada que aplaudir. No te das cuenta que sos medio pelotudo», afirmó Pérez en el video.
«Siempre te hablamos bien pero parece que nos tratás de idiotas. Tenés que revisar el costo de producción y el costo impositivo que hay. Cinco dólares, Sergio Iraeta, bajaste de retenciones pero cuánto subiste los costos. ¿O te pensás que los tractores andan a energía eólica?», agregó el influencer, quien suele defender al gobierno de Javier Milei.
El malestar en el sector agropecuario se centra en la baja gradual de retenciones y el aumento de costos productivos, como el gasoil, que en varias zonas ronda los 2.200 pesos promedio por litro debido a la carga impositiva y la suba internacional del petróleo. También se suman incrementos en fertilizantes e insumos para la próxima campaña, y la exclusión de la zona núcleo del régimen de «zona fría», lo que eleva el costo energético.
Leonardo Stringaro, titular de la agencia StringAgro, explicó que el descontento se profundiza por el esquema oficial para la soja, que prevé una reducción de retenciones extremadamente lenta: «A finales de 2027, con la baja gradual de 0,25 mensual, van a llegar al 15%. Y recién a fines de 2028, con el 0,5 mensual, van a estar en 15% en diciembre».
Desde el sector consideran que tomarse dos años para reducir nueve puntos de retenciones no alcanza para compensar la disparada de los costos productivos y la presión impositiva que enfrentan los productores.
