Los tres instructores detenidos por la muerte de una joven de 21 años en Limeira, Brasil, admitieron que la cuerda de seguridad no estaba sujeta a ella al momento del salto.
La joven de 21 años que falleció el sábado en un incidente de salto desde un puente en Limeira, interior del estado de São Paulo, no estaba sujeta a ningún equipo de seguridad ni llevaba atada una cuerda, según informó la investigadora de la Policía Andrea Levy.
Levy indicó que los tres instructores detenidos reconocieron que Maria Eduarda Rodrigues de Freitas no estaba atada a cuerda alguna cuando saltó desde el puente abandonado Ponte do Esqueleto, a unos 40 metros de altura.
“Ellos no recuerdan si se olvidaron de atar las cuerdas, o quién debía hacerlo, o quién no verificó. Pero el hecho es que las cuerdas no estaban sujetas a ella”, declaró Levy.
La víctima había solicitado ser lanzada al “estilo avión”, con dos instructores levantándola por encima de sus hombros mientras ella extendía los brazos. Filmaciones difundidas en internet muestran a dos hombres con cascos blancos lanzándola desde el puente. Los instructores portaban arneses que parecían sujetos a una cuerda de seguridad.
El juez Paulo Henrique Stahlberg Natal decretó la prisión preventiva de Luis Felipe Feliciano Egoroff, Vitor de Freitas Gonçalves y Maicon Fernandes Cintra, acusados de homicidio con dolo eventual. La medida se fundamentó en indicios de que los acusados intentaron abandonar el lugar del accidente y podrían interferir en las investigaciones. Testigos señalaron que, tras el hecho, los instructores se cambiaron de ropa y se dirigieron hacia una zona de vegetación.
En su resolución, el juez sostuvo que la muerte ocurrió en circunstancias evitables y atribuyó el hecho a una “negligencia grave” en una actividad comercial de alto riesgo por la omisión de un equipo de seguridad indispensable. También señaló que existe riesgo de reiteración de conductas peligrosas, ya que los imputados realizaban este tipo de actividades de manera habitual sin formalización ante las autoridades municipales.
La práctica, conocida en español como “puenting”, difiere del bungee jumping tradicional porque utiliza cuerdas menos elásticas, que generan un movimiento pendular en lugar de un rebote significativo.
